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La importancia de la actitud.

 

Una recomendación para comenzar con buena energía y actitud este nuevo curso. Una conferencia TED de Victor Küppers sobre la importancia de la actitud, la relativización de los problemas, la importancia de tener ilusiones, disfrutar de las pequeñas  cosas de la vida, … La única pega, las referencias al Barcelona (no puede estar más equivocado).

 

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Publicado en Educación, Innovación educativa, Opinión

Una lectura pedagógica para este mes.

Una recomendación de lectura pedagógica para este mes: “Gigantes de la educación. Lo que no dicen los rankings“, escrito por la periodista y especialista en educación Lola García-Ajofrín Romero-Salazar,  editado por Fundación Telefónica en 2017 (se puede descargar  aquí),. Se trata de un recorrido por las iniciativas educativas de éxito en diversos países y en situaciones muy difíciles: Afganistán, Brasil, Corea del Sur, Cuba, EEUU, Estonia, Etiopía, Hong Kong, Singapur, Venezuela.

El libro comienza con un excelente prólogo de Richard Gerver, autor del libro “Crear hoy las escuelas del mañana” y uno de los referentes en innovación educativa mundial. Sólo unas citas para calibrar la calidad de este prólogo:

Nos hemos dejado llevar por informes internacionales y rankings que se empeñan en clasificar a los países como si fuesen equipos de fútbol o rivales en un espectáculo de talento. Como resultado, los políticos alrededor del mundo han caído en la trampa de a lo que yo, medio en broma, me refiero como la “codicia PISA”.

Se crean políticas e iniciativas nuevas para reaccionar a lo que los gobiernos y ciertos elementos de los medios de comunicación dicen sobre las conclusiones de estos informes. Nos hemos obsesionado sobre cómo Finlandia, Singapur, Corea del Sur o Shanghái consiguen que sus alumnos lo hagan tan bien en las evaluaciones de la OCDE.

… la educación no trata de exámenes o títulos, trata del desarrollo de seres humanos, esos sujetos grandiosamente individuales, naturales, impredecibles e innovadores, capaces de cosas extraordinarias.

El objetivo de este trabajo es, según su autora, “poner caras y escenarios” a las cifras sobre educación internacional que vierten los informes sobre el tema. Y esas caras son las de verdaderos “gigantes de la educación”, entre otros, personas como Farida Hamidi, una maestra afgana que, tras el período talibán y pese a las amenazas de muerte, instauró la primera escuela para niñas de su región; Antonio, “Gibi”, un entrenador que combate con boxeo el absentismo escolar en una favela de Río de Janeiro; Roland Legiardi-Laura, un cineasta neoyorquino que estimula a los adolescentes del Bronx con poesía pedagógica; Birgy Lorenz, una profesora estonia de robótica; Israel Dejene, “Izzy”, un cantante de reggae etíope que transformó un barrio de Addis Abeba con un monopatín, y los antiguos estudiantes del colegio para niños negros de Farmville, Virginia, hoy septuagenarios, que derribaron la doctrina ‘separados pero iguales’ que permitía la segregación racial en las escuelas de Estados Unidos. También incluye los testimonios de especialistas en educación, personalidades de organizaciones internacionales y educadores de diversos países realizados en el periodo 2012-2016, algunos de los cuales fueron publicados en el semanario educativo Escuela y en los diarios españoles El País y El Mundo.  Para finalizar el libro, la autora incluye una entrevista con la directora de desarrollo curricular del Consejo Nacional de Educación de Finlandia, en la que da detalles de la última reforma educativa de ese país, mediante la cual se reducirán los contenidos para incrementar el aprendizaje transversal y cooperativo.
Como la misma autora dice, no están todos los que son … pero si que los que están nos pueden aportar otra visión de la educación. En definitiva, una lectura motivadora y que debería hacernos reflexionar a todos los que nos dedicamos, de una forma o de otra, a esto de enseñar.

Publicado en General, Geografía, Opinión

Yo soy geógrafo y profesor de Geografía.

Hace unos días el geógrafo y climatólogo Jonathan Gómez Cantero escribía un artículo en el Huffington Post titulado “Profesionales de la Geografía: cada vez más olvidados, pero más necesarios que nunca” en el que defendía la necesidad de la disciplina geográfica en el mundo actual. En este artículo, junto a los  otros dos que ha escrito sobre este tema titulados “Yo soy geógrafo I y II“, analiza la crisis de nuestra disciplina, tanto  en materia de empleo, situada entre las 12 peores carreras por empleabilidad, como de esencia misma de la materia, con una intensa pérdida de presencia en todos los ámbitos, con pérdida de Grados de Geografía en la Universidad,  siendo sustituida en otros por Grados de nuevo cuño pero con más atractivo (Ordenación del Territorio, Paisaje, …), etc. Alude también a la falta de unión entre el colectivo de geógrafos para hacer frente a estos hechos, a la carencia de un sujeto claro de actuación o a la escasa presencia de geógrafos en la educación, en la que, según indica,  “más de un 70% de los profesores que la imparten, no son geógrafos“. Y todo ello, a pesar de la necesidad de geógrafos que existe en la actualidad que valiéndose de su perspectiva transdisciplinar pueden hacer valiosas aportaciones en materias tales como los sistemas de Información geográfica, la ordenación territorial, los riesgos naturales, el cambio climático, el medio ambiente, la sostenibilidad económica, la demografía, la geopolítica, etc.

Personalmente, comparto este punto de vista. Creo que la presencia de la Geografía profesional debía ser mayor en estos y en otros campos. El problema es que sigue sin definirse claramente lo que puede aportar la Geografía a la sociedad. Hace ya algunos años, allá por el 1992, la Junta de Andalucía convocó a oposición unas 25 plazas de geógrafo, creo recordar. Algunos compañeros y compañeras de mi promoción entraron como miembros del cuerpo superior de técnicos de la administración como geógrafo/a. Cuando llegaron a sus puestos de trabajo no se sabía muy bien para qué estaban allí, cuáles eran sus funciones. Tuvieron que ser ellos y ellas las que se hicieran un hueco haciendo múltiples funciones para las que no les habían formado en la Universidad, desde visar proyectos urbanísticos a tramitar ayudas de la PAC, licencias de caza, etc..  Esas oposiciones fueron únicas en su momento y no tuvieron continuidad con esas dimensiones. No haría falta más geógrafos. Fue una ocasión única para que, desde esa posición, se diera a conocer el verdadero potencial de la Geografía, pero, en mi opinión, no se consiguió. Tengo otros compañeros que hicieron carrera en la empresa privada, que incluso montaron empresas de consultoría y que han subsistido con mayor o menor fortuna; otros han trabajado en equipos multidisciplinares, haciendo casi de todo. La gran mayoría se dedica a la enseñanza, como es mi caso, o a otras cosas distintas a las que estudiaron.

En cuanto a la enseñanza, comparto también ese impresión. La mayor parte de mis compañeros/as de área no son geógrafos y cuando se reparten las asignaturas, la Geografía no es precisamente de las más populares. En más de una ocasión, cuando he dicho de quedarme con “toda la Geografía”, ha faltado poco para que me hicieran la ola. No es muy popular este asignatura ni entre los profesores ni entre el alumnado. Y eso, a pesar de las potencialidades que tiene. Pero, como en el caso de la profesionalidad, esas potencialidades hay que demostrarlas, saber claramente lo que puede aportar y, desde luego, no puede convertirse simplemente en una buena herramienta para jugar al trivial o al “Pasapalabra”. Si la Geografía puede aportar todo lo que hemos indicado anteriormente debe enseñarse en Secundaria, debemos actualizar los temarios, no podemos seguir enseñando una geografía de principios del siglo XX, aunque lo enmascaremos con metodología más o menos atrayentes, activas. La metodología es importante pero la clave es el contenido, lo que debe ser aprendido por el alumnado. Un alumno/a que decida en 2º de Bachillerato estudiar Geografía en la Universidad lo hará prácticamente a ciegas ya que, a lo largo de la Secundaria y en Bachillerato, habrá recibido muy pocos contenidos relacionados realmente con lo que después va a estudiar en la carrera o con lo que pueden ser las potencialidades de la Geografía como disciplina científica o con lo que le van a pedir en el mercado de trabajo. Es por ello por lo que, como he defendido en otras entradas, debemos incidir en la utilidad de los estudios geográficos, en el carácter práctico de los mismos, y esto pasa, sin duda, por actualizar el temario, potenciando la vertiente ambiental y paisajística de la Geografía (saber ver), la cuestión geopolítica (comprender el mundo en el que se encuentran nuestros alumnos/as), los estudios demográficos y geoeconómicos y, finalmente, la cartografía. En definitiva, enseñar la competencia espacial, de la que casi nadie habla (se puede ver una aplicación práctica en este artículo) y que tan importante es en el mundo actual.

Para poder defender la presencia de la Geografía en los espacios públicos se tendría que potenciar la colaboración entre los niveles educativos, la Universidad y la Secundaria, especialmente, creando equipos internivelares, en pie de igualdad, no como se ha solido hacer hasta ahora, en los que se estudien las posibilidades de mejora del proceso de enseñanza y aprendizaje de la Geografía. Los edificios se hacen sólidos si tienen una buena cimentación si no es así, el edificio termina por caer tal y como le está ocurriendo a nuestra disciplina, la madre de todas las ciencias que hoy, lamentablemente, agoniza sin remedio aparente.

 

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Paul Ehrlich y el colapso de la civilización.

Hace 50 años, el biólogo y profesor de la Universidad de Stanford Paul R. Ehrlich junto a su esposa Anne Ehrlich  publicaron el que sería todo un best seller “La bomba demográfica” (se venderían más de dos millones de ejemplares).El libro, en clara línea neomalthusiana,  venía a predecir fuertes hambrunas durante los años 70 y 80 si persistía el ritmo de crecimiento de la población mundial. Gran parte del libro se dedicaba a estudiar el impacto del descontrolado crecimiento de la población sobre el medioambiente y la seguridad alimenticia. Concluía que dado el elevado incremento demográfico y la falta de alimentos que se estaba produciendo, la hambruna sería irremediable si no se tomaban medidas de control de la natalidad, reduciéndola a cero o incluso en tasas negativas. Al mismo tiempo indicaba que se hacía preciso aumentar la producción de alimentos. Ehrlich apuntaba diferentes medidas antinatalistas como la política del hijo varón único, esterilizaciones temporales, aborto, etc.

 

Crecimiento de la población mundial desde el 10..000 BC a la actualdiad

Aunque esas predicciones no se llegaron a cumplir, sobre todo debido a la revolución verde, y el libro fue tachado, entre otras cosas de racista, sirvió para que el mundo tomara conciencia del grave problema demográfico al que nos enfrentábamos y a las cuestiones medioambientales que llevaba aparejado.

En un reciente artículo en The Guardian Paul Ehrlich volvía a la carga con sus pronósticos fatalistas y catastrofistas al anunciar el colapso de la civilización en pocas décadas. Aunque acepta que algunas de las predicciones que contempló en su libro no resultaron acertadas, si afirma la validez y pertinencia de otras. Según este autor, la población óptima de humanos para el planeta sería de menos de 2 mil millones (5,6 mil millones menos de los que existen actualmente) y además, afirma que es preciso una redistribución de la riqueza sin precedentes, algo que, según el biólogo norteamericano, “the rich who now run the global system – that hold the annual ‘world destroyer’ meetings in Davos – are unlikely to let it happen”, es decir, que los ricos que se reúnen en Davos anualmente, no van a consentir. A esto, añade que la combinación de una elevada población y un alto consumo de los países ricos que está destruyendo el mundo natural y llega a la conclusión de que se está impulsando una sexta extinción masiva de la biodiversidad, de la que depende la civilización para obtener aire, agua y alimentos limpios. Este es, tal vez, el punto más fuerte de su teoría. Para evitar este colapso habría que implementar medidas de control de la natalidad y de redistribución de la riqueza, medidas de choque para evitar lo prácticamente inevitable.

En definitiva, un tema de lo más sugerente para tratar en clase, en Geografía de la población, para desarrollar el pensamiento crítico de nuestros alumnos/as, sin prejuzgar o caer en interpretaciones falsas, ni preconcebidas, tal y como opina el propio autor: “You can’t let the possibility that ignorant people will interpret your ideas as racist keep you from discussing critical issues honestly.”.

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Historia de España según Forges

Acaba de morir el genial dibujante y humorista Antonio Fraguas, Forges, Más allá de sus inteligentes e inigualables viñetas que retrataban con una ironía inigualable la España de los últimos años, su trabajo ha sido, para mí, un recurso magnífico que he utilizado habitualmente en mis clases de Geografía e Historia, especialmente, sus “Historias de Aquí“. Una gran pérdida.

S-T-T-L