COMPETENCIAS CLAVE Y CIENCIAS SOCIALES

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En esta página vamos a recoger algunas aportaciones que desde las Ciencias Sociales se han realizado para el desarrollo, enseñanza y aprendizaje de las Competencias Clave.

1. COMPETENCIAS Y CIENCIAS SOCIALES. ANTECEDENTES

En la primera edición de esta página, señalábamos algunos de los recursos y materiales que, de manera específica, tratan de desarrollar las competencias desde el prisma de las Ciencias Sociales.

Estos son, los siguientes:

Uno de las primeras aproximaciones que se hicieron sobre el tratamiento de las competencias, en aquel momento denominadas básicas, en el ámbito de las Ciencias Sociales fue el número 52 de la revista “Iber“, año 2007, titulada “Educar por competencias: inicio del debate” y coordinada por Isidoro González Gallego, de la Universidad de Valladolid. Se trata de un conjunto de artículos redactados por profesores y profesoras chilenos y españoles en los que se introduce el debate sobre las competencias y las ciencias sociales. Me gustaría destacar (aunque todos aportan interesantes puntos de vista) el firmado por Joan Pagés (una referencia obligada en nuestro ámbito), titulado “Un itinerario por el mundo de las competencias en ciencias sociales, geografía e historia a través de distintos currículos“. En este artículo, el que fuera profesor de la Universidad de Barcelona realizaba un análisis sobre las causas del interés actual por las competencias (léase Informes PISA) y las implicaciones que tienen en los curricula de las distintas ciencias sociales. Igualmente, por su claridad e interés, el artículo del mismo Isidoro GonzálezLas competencias en el currículo: el RD 1631/2006” en el que describe las novedades que este Decreto introdujo en el curriculum de las Ciencias Sociales, Geografía e Historia.

La Revista Aula dedicó el número 170, de marzo de 2008, igualmente, coordinado por Isidoro González, a las “Competencias en Ciencias Sociales”. De este autor es el artículo “Las competencias en la educación obligatoria. La necesidad de establecer taxonomías” que me ha resultado de gran interés.

La revista digital “Quadernsdigitalstiene un número (37) dedicado a la didáctica de las Ciencias Sociales coordinado por Joaquin Prats que presenta diversos artículos con interesantes aportaciones sobre didáctica pero con escasas referencias a las competencias.

Como recurso disponible en internet, tenemos una presentación del curriculum vasco y las ciencias sociales disponible en internet:

Editado por Educastur, está el libro Competencias en Ciencias Sociales, Geografía e Historia. Se trata de una serie de ejercicios realizados en clave de competencias. Hasta ahora, es el intento más práctico por llevar las competencias a nuestro ámbito. No obstante, como tendremos oportunidad más adelante, habría que hacerle algunas precisiones.

Una de las mejores aportaciones al tema es la que realizó la asesora del Berritzegune de Leioa, Ana Basterra. algunos de cuyos materiales elaborados por ella pueden verse aún en su blog.

Por nuestra parte, en el curso 2009/10 convocamos una actividad denominada “Competencias Básicas y Ciencias Sociales“, en la que tuvimos como ponente al profesor del IES Averroes (Córdoba) Fernando López Montilla. Algunos de los materiales que se entregaron en el curso pueden verse en el siguiente enlace como, por ejemplo, la siguiente presentación:

En este enlace se puede ver una programación didáctica realizada en competencias clave por Manuel Jesús Fernández Naranjo del IES Virgen del Castillo (Lebrija), todo un referente en este sentido.

Para finalizar, un aportación propia: Una aproximación a las Competencias Básicas, en concreto a la competencia cultural y artística, desde las CC.SS.

Añadimos algo de bibliografía básica y específica sobre este tema de las CCSS y las CCBB.

BIBLIOGRAFÍA ESPECÍFICA:

  • Avila Ruiz, R. Mª y otros (coord.) (2007): Las competencias profesionales para la enseñanza-aprendizaje de las ciencias sociales ante el reto europeo y la globalización. Asociación Universitaria de Profesores de Didáctica de las Ciencias Sociales. Bilbao.
  • AA.VV. (2007): Competencias en Ciencias Sociales, Geografía e Historia. Edita consejería de Educación. Principado de Asturias.
  • ASOCIACIÓN DE PROFESORES UNIVERSITARIOS DE DIDÁCTICA DE LAS CIENCIAS SOCIALES. SIMPOSIO (22º, 2011. MURCIA) : La evaluación en  el proceso de enseñanza y aprendizaje de las ciencias sociales. Barcelona. Asociación Universitaria de Profesorado de Didáctica  de las Ciencias Sociales, 2011 – 2 v. (481, 475 p.)

2. COMPETENCIAS CLAVE 

A partir de la promulgación de la nueva ley educación, LOMCE,  las competencias básicas pasan a cambiar de denominación y se reagrupan en 7, tal y como son enumeradas y descritas en la Orden ECD/65/2015, de 21 de enero, por la que se describen las relaciones entre las competencias, los contenidos y los criterios de evaluación de la educación primaria, la educación secundaria obligatoria y el bachillerato. 

De una manera sintética, el Ministerio las enuncia de la siguiente forma:

c-comunicacion-linguistica-log

competencia-cmct-log

competencia-digital-log

aprender-a-aprenderlog.png

competencias-sociales-y-civicas-log.png

iniciativa-y-espiritu-emprendedor-log.png

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3. CIENCIAS SOCIALES Y COMPETENCIAS CLAVE

La legislación educativa incide en que todas las materias deben contribuir al logro, a la consecución por parte del alumnado de las competencias clave. Este mandato incide en todos los demás elementos curriculares ya que tanto los contenidos como las metodologías deben asegurar el desarrollo de las competencias clave a lo largo de la vida académica.

La cuestión es que la legislación educativa, al tratar de integrar las competencias clave (CCC) en la arquitectura curricular preexistente, va a crear una compleja bicefalia que dará lugar a dos tipos de evaluaciones: la criterial y la competencial.

Efectivamente, según la normativa (Orden ECD/65/2015, de 21 de enero) los criterios de evaluación deben servir de referencia para valorar lo que el alumnado sabe y sabe hacer en cada área o materia (y el saber ser ¿no lo evalúan los criterios?) (Art. 5). Esto nos conduciría  ala evaluación criterial, que puede asimilarse, salvadas las diferencias, a la evaluación tradicional (en el sentido de que es la evaluación que se ha realizado habitualmente). Así se refleja, por ejemplo, en la Orden de 15 de enero de 2021 de la consejería de Educación de la Junta de Andalucía, cuando se indica que “El carácter integrador de la evaluación no impedirá al profesorado realizar la evaluación de cada materia de manera diferenciada, en función de los criterios de evaluación y su concreción en estándares de aprendizaje evaluables como orientadores de evaluación del proceso de enseñanza y aprendizaje“. (Art. 37)., abundando en esta línea, en el artículo 38 se establece que “La evaluación será criterial por tomar como referentes los criterios de evaluación de las diferentes materias curriculares, así como su desarrollo a través de los estándares de aprendizaje evaluables, como orientadores de evaluación del proceso de enseñanza y aprendizaje“.

La complejidad del proceso de evaluación surge cuando, además, hay que evaluar las competencias clave. En la última normativa mencionada, de la Junta de Andalucía, se indica que “Los referentes para la comprobación del grado de adquisición de las competencias clave y el logro de los objetivos de la etapa en las evaluaciones continua y final de las distintas materias son los criterios de evaluación y su concreción en los estándares de aprendizaje evaluables a los que se refiere el artículo 2” (Art. 38). Esto es, la evaluación criterial debe conducir a la evaluación de las competencias a través de los EAE, tal y como se expresan en los desarrollos curriculares de cada materia. la evaluación conjunta de las diferencies asignaturas marcarán la evaluación de las competencias clave, que son comunes a todas las materias. Es un sumatorio. Y esta es la solución (y el error) que se ha dado a esta compleja arquitectura curricular. Lo sencillo hubiera sido romper la estructura departamental y construir un curriculo en base a las competencias sin distinción de materias. Esto se ha ensayado en algunos centros, de manera experimental, con resultados aún por confirmar. romper esta estructura arraigada, definida y defendida “a cara de perro” obliga a introducir con calzador esta doble estructura muy complicada de gestionar.

¿Cómo podemos relacionar ambas estructuras sin morir en el intento? Propongo la siguiente relación:

Esquemas

Paso a desarrollar:

ENLACES DE INTERÉS

NORMATIVA ESTATAL Y AUTONÓMICA.

 BIBLIOGRAFÍA

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