Publicado en Educación, Opinión

¿Estamos preparados para la teledocencia?

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Las circunstancias sobrevenidas en las que nos encontramos han puesto de manifiesto las numerosas carencias de un sistema educativo que lleva desde hace mucho tiempo en una situación prácticamente catatónica. Con muchas dificultades para la renovación y la adaptación a los nuevos tiempos, con fuertes resistencias para avanzar por ese camino que nos marca la sociedad actual, de repente, sin previo aviso, nos encontramos con una pandemia que nos obliga a replantear totalmente los sistemas de enseñanza y aprendizaje. De una enseñanza fundamentalmente presencial (necesaria, por otra parte) pasamos, de la noche al día, a una teledocencia, para la cual el sistema no estaba preparado. El profesorado se tiene que plantear cómo hacer frente a esta dramática situación para la cual no estaba, mayoritariamente formada, cómo adaptar sus métodos de enseñanza a estas circunstancias, cómo realizar una docencia informatizada y en red, qué herramientas utilizar, cómo atender a las múltiples necesidades de nuestro alumnado con los medios que tenemos o que conocemos, y, sobre todo, cómo evaluar. Se ha tenido que improvisar y la impresión que tenemos es que cada uno ha hecho de su capa un sayo. Bien es cierto que no se puede cambiar un sistema de golpe, que las autoridades educativas han tenido que ir, sobre la marcha, saliendo al paso de las necesidades que este cambio impone, pero esto, todo, no se puede improvisar. Docentes que nunca, o rara vez, han hecho un curso de actualización en nuevas tecnologías, menos de uso de plataformas educativas, de herramientas TIC, de enseñanza no presencial, etc. se encuentran con que tiene que mantener su ritmo lectivo a través de métodos que no dominan para estos menesteres. Se recurre al correo electrónico o al socorrido whatsapp para enviar unas tareas que, en muchas ocasiones, supera en número a las que habitualmente mandarían o recomiendan el visionado de vídeos extraídos de Internet, en ocasiones, seleccionados sin criterios propios. Se mira, casi con reverencia, a aquellos docentes que avanzaron por este camino hace tiempo, que innovaron casi como francotiradores, que introdujeron las nuevas tecnologías, que pusieron en práctica las denominadas metodologías activas hasta el criticado flipped classroom. Hoy se recurre a sus vídeos, a sus recursos, a su exégesis manifiesta en los múltiples materiales que, en la mayoría de las ocasiones, se ofrecían desinteresadamente. Se buscan soluciones a la desesperada esperando que la situación no se alargue demasiado en el tiempo.

Pero, también, estos desgraciados días están poniendo de manifiesto las desigualdades en el acceso a esta nueva forma de ejercer la docencia, tanto en recursos como en maneras de afrontarla por parte de alumnos y familias. Alumnado con muchas limitaciones para seguir estas clases, por falta de medios o recursos, sin preparación y sin que estén dotados de la necesaria autonomía ni creatividad para trabajar sin necesidad de tener al profesor o profesora indicándole en cada momento lo que tienen o no tiene que hacer. Y sin la necesaria motivación derivada, entre otras cosas, del contacto con sus compañeros y compañeras. Y las familias a las que se les carga una parte importante del peso de estas circunstancias que no pueden o no saben acompañar a sus hijos e hijas en esta dura travesía. Otra nueva brecha importante se va a abrir.

Esta pandemia va a poner en entredicho a toda la estructura del sistema educativo, desde la educación infantil (¡cuánto tendríamos que aprender de este profesorado!) a la Universidad. El resultado no será, ni debe ser, una vuelta a lo anterior como si de un paréntesis se tratara. En determinados niveles, la enseñanza presencial se va a cuestionar totalmente, las clases magistrales tal y como mayoritariamente se imparten, no tienen sentido en la actualidad, los propios espacios educativos no pueden seguir manteniéndose como en el siglo XIX, la misma forma de comunicación entre el profesorado y el alumnado tiene que cambiar. Tenemos que prepararnos y formarnos para estas circunstancias pero también para lo que vendrá después de estos tiempos coléricos, parafraseando a García Márquez. Pero no debemos llevarnos por lo inmediato y basarlo todo en internet y la “cacharrería”, sin valorar adecuadamente las consecuencias de todo ello. Se precisa cercanía, contacto, comunicación. Como afirma el filósofo Byung – Chul HanSin la presencia del otro, la comunicación degenera en un intercambio acelerado de información“. Y la educación es mucho más que ello.

Toda crisis es una oportunidad de cambio y las muestras de fragilidad del sistema deben servir para reforzarlo allí donde más grietas le han salido. Y esto es una labor de toda la comunidad educativa.

Publicado en Educación, Geografía

Agua, Paisaje y Ciudadanía ante el Cambio Global

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Hoy, 22 de marzo de 2020, se celebra el Día Mundial del Agua, día que nos debe servir para reflexionar sobre la importancia de este recurso vital en unos momentos críticos para el Planeta. Las perspectivas no son ni mucho menos optimista, de ahí la necesidad de actuar cuanto antes para preservar este recurso frente a las numerosas amenazas que se ciernen sobre él. Y no sólo por la cuestión del cambio climático, si no por las ambiciones humanas concretadas en forma de privatizaciones, usos inadecuadas, derroche, en una parte del mucho frente a escasez en otra o imposibilidad de acceso a ella por parte de muchos millones de personas.

Hoy se podrá ver numerosos artículos, libros, recursos para estudiar este bien vital. Por mi parte, me gustaría recomendar la lectura del libro de actas del Congreso Internacional «Agua, Paisaje y Ciudadanía ante el Cambio Global». Este libro recoge las aportaciones realizadas a este congreso que celebró en Sevilla los días 14-16 de marzo de 2019. En ellas, se reflexiona sobre dos de los conceptos geográficos más importantes: agua y paisaje, igualmente de esenciales en nuestra ciencia e igualmente frágiles en su naturaleza.

Estas comunicaciones se ordenan en cuatro talleres temáticos sobre los que se basaba el programa del Congreso:
Taller I: El agua en los paisajes y los paisajes del agua en España
Taller II: Paisajes del agua: experiencias internacionales
Taller III: Instrumentos de protección, gestión y ordenación de la presencia del agua en el paisaje
Taller IV: Ciudadanía y participación social en la gestión de los paisajes del agua

La amplia variedad de temas tratados y el extenso elenco de participantes hacen de estas actas un buen referente en el estudio de estos dos constructos básicos en el desarrollo de la Geografía.

Desde el punto de vista didáctico, nos interesa especialmente el Taller IV, en el que se recogen diversas iniciativas ciudadanas con una interesante impronta aplicada a nuestras aulas.

Publicado en Educación, Geografía, Historia, Opinión

Manifiesto en defensa de las Ciencias Sociales

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En el reciente VI Encuentro de Docentes de Ciencias Sociales celebrado en Valencia del 28 de febrero al 1 de marzo de 2020 se realizó un manifiesto en defensa de una educación democrática y para denunciar la continua manipulación de la historia. Me gustaría hacerme eco de esta necesaria iniciativa, promovida por nuestro compañero Manuel Jeśus Fernández Naranjo, por lo que incluye en este blog dicho manifiesto al que me he adherido sin ninguna duda. El manifiesto es el siguiente:

Ante la frecuente manipulación de la historia y los frecuentes discursos de odio que fomentan el miedo y la intolerancia entre la población, los docentes del VI Encuentro de Ciencias Sociales reunidos en Valencia quieren manifestar lo siguiente:

– La Historia, la Geografía o el Arte son disciplinas científicas puesto que tienen un método y un objeto de investigación muy definidos y son fundamentales para entender el mundo que nos rodea.

– Las Ciencias Sociales en concreto y las Humanidades en general son fundamentales en el proceso formativo de la ciudadanía porque permiten que tenga criterio propio, espíritu crítico y que no se deje manipular ni engañar por quienes lo intentan cada vez con más frecuencia.

– Las Ciencias Sociales permiten conocer datos, hechos y fenómenos sociales que ayudan a comprender la importancia de los derechos y valores cívicos y fenómenos como la sostenibilidad, el cambio climático, la inmigración, el auge de los nacionalismos y los fascismos, la diversidad social o los diferentes intereses económicos de los distintos grupos sociales. Y, por todo ello, nos declaramos completamente contrarios a esa aberración educativa llamada pin parental.

– La condición de ciencia analítica del comportamiento humano y social de las ciencias sociales hace posible y necesario que sus conclusiones puedan ser debatidas y que se puedan plantear diferentes opiniones, pero eso nunca puede implicar que se manipulen o se intenten olvidar interesadamente en beneficio de unos intereses políticos.

– Las Ciencias Sociales, por lo tanto, son fundamentales para fomentar la tolerancia y el conocimiento frente a los cada vez más frecuentes discursos del odio y del miedo, que además se dan en una sociedad digital donde el acceso a la información y a la desinformación es mucho más fácil e irreflexivo.

Por todo lo anterior creemos que, como docentes de ciencias sociales, debemos:

  • En primer lugar, tomar postura frente a la intolerancia, el odio, la xenofobia y el racismo que tienen cada vez más manifestaciones en nuestra sociedad
  • En segundo lugar, declarar la necesidad de conocer nuestro pasado para comprender nuestro presente y no volver a repetir errores nefastos en nuestro futuro
  • En tercer lugar, seguir fomentando el espíritu crítico y la tolerancia entre nuestro alumnado para conseguir una sociedad donde la libertad y la igualdad de derechos sean los principios claves de la convivencia.
  • Y en último lugar, que el análisis y explicación de la historia y los fenómenos humanos y sociales se nos deje a los expertos para evitar más manipulaciones y mentiras.

Si se desea adherirse a este manifiesto, se puede firmar en este enlace.

Se necesitan iniciativas de este tipo que, por un lado, pongan en valor la importancia de las Ciencias Sociales, a menudo atacadas desde diversos frentes con argumentos absurdos, cuando no malintencionados, así como por la frecuente manipulación o abuso que de ellas se hacen desde diversas instancias, incluso, profesionales. Por ello cualquier acción encaminada a defender el merecido y necesario lugar de las Ciencias Sociales en el concierto de las Ciencias en general será siempre bienvenida. Recordemos la importancia de las Ciencias Sociales y las Humanidades en la transmisión del saber humano y en progreso de la civilización. Aunque desde las instancias políticas y académicas se tienda a fomentar las ciencia experimentales, la tecnología o las nuevas formas de transmisión del conocimiento y de la información, esto no debe suponer una merma para el desarrollo de las disciplinas humanísticas.

Publicado en Educación, Geografía, Historia

Las Ciencia Sociales importan

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El último número de la revista Enseñanza de las Ciencias Sociales, editada por la Universidad de Barcelona, a la que dedicaremos una próxima entrada, abre con un interesante editorial firmado por Joaquín Prats titulado “La Historia importa” en el que hace un alegato en contra de las reformas de corte neoliberal que, como en los casos de Chile, Italia, Gran Bretaña, Brasil, etc. proponen relegar a la Historia y, en general, a las Ciencias Sociales y Humanidades, a un segundo plano con la finalidad de converger hacia los modelos internacionales de evaluación de los rendimientos escolares y de valoración de los sistemas educativos (PISA), que controlan las grandes organizaciones económicas internacionales (OCDE, Banco Mundial y FMI) y que plantean “un sistema educativo como instrumento para la formación de la fuerza de trabajo“. Indudablemente, molestan las disciplinas que hacen pensar, que sirven para desarrollar el pensamiento crítico y que permiten dotar de armas intelectuales al alumnado para cuestionar la realidad en la que se mueven.

En este sentido, me ha recordarlo la tesis que, en 2010, defendía la profesora estadounidense y premio Príncipe de Asturias de Ciencias sociales, Martha Nussbaum en su libro “Sin fines de lucro. Por qué la democracia necesita de las humanidades“, publicado en 2010 por Princeton University Press, sobre la tendencia mundial a erradicar las artes y las humanidades de la educación secundaria y universitaria, por ser consideradas “ornamentos inútiles”. Esta autora, inspirada en los grandes pensadores y educadores humanistas como Dewey, Rousseau o Tagore, propone un modelo de educación para el “desarrollo humano”, que se presenta como un elemento indispensable para la democracia y para el cultivo de un civismo de orientación mundial. Todo lo contrario que estamos viendo en la actualidad, en la que predomina un modelo educativo derivado del sistema económico-social neoliberal que no considera importantes ni la distribución de la riqueza ni el afianzamiento de la democracia y aspectos esenciales para el desarrollo de las personas y, por extensión, del sistema democrático, el pensamiento crítico. Nussbaum habla de una “cultura del crecimiento económico” que defiende la idea de una educación en términos de creación de una élite competente para los negocios, puesta al servicio incondicional de sistemas que desalientan la actitud analítica y crítica, ya que “la libertad de pensamiento resulta peligrosa” porque atenta contra la docilidad que se espera de los estudiantes y generadora de una masa de estudiantes adocenados que servirán como correa de trasmisión del sistema, como fuerza trabajadora puesta al servicio de ese sistema. Esa cultura realza sobremanera a la información y por tanto a los exámenes estandarizados por encima de otras formas de evaluación. Lo peor de todo ello es que ha hecho creer a padres, madres, profesorado y sociedad en general de la importancia de este enfoque y de las disciplinas STEM y de la inutilidad de las disciplinas humanísticas y artísticas. La Filosofía, a Literatura, la Historia, la Geografía, el Arte, la Música, la Danza, etc. no sirven para nada .. para nada que el sistema económico actual no considera útil.

Es más, esta autora considera que la educación democrática está en peligro, ya que, en sus propias palabras, “Las democracias cuentan con un gran poder de imaginación y raciocinio, pero también son propensas a las falacias, al chovinismo, a la prisa, a la dejadez, el egocentrismo y a la estrechez de espíritu. La educación orientada principalmente a la obtención de renta en el mercado global magnifica estas fallas y produce semejante grado de codicia obtusa y de docilidad capacitada que pone en riesgo la vida misma de la democracia, además de impedir la creación de una cultura mundial digna“.

Martha Nussbaum defiende un modelo educativo alternativo en el que se cultive la reflexión, el pensamiento crítico, la imaginación y la creatividad, la empatía y en el que las humanidades tengan un mayor peso que el que se da en la actualidad. Pero, para ello, la autora norteamericana ve imprescindible que los docentes cambien la manera de hacer las cosas y eso precisa, por un lado, de una mejora en la formación del profesorado y de un cambio en el ethos de los centros educativos, esto es, en el compromiso personal y en una reorientación de los modelos de gestión y organización de dichos centros. En definitiva, replantear el compromiso personal e institucional de los agentes educativos.

Publicado en Arte, Educación

Número extraordinario de la revista e-CO

Acabamos de publicar un número extraordinario de la revista e-CO del CEP de Córdoba en el que se recogen los trabajos presentados a las I Jornadas de investigación para las enseñanzas artísticas superiores, actividad que tuvieron lugar entre el 22 y 24 de febrero del presente año. Estas jornadas, que fueron coordinadas por nuestra compañera Mª Dolores Jiménez Valiente, realizan unas interesantes aportaciones al mundo de la investigación en este ámbito, con artículos de eminentes personalidades de de la creación artística como Sole Garre, Carmen Giménez Morte, Álvaro Záldivar Gracia o Juan de Díos García entre otros y otras, representando a todas las disciplinas que componen esta amplia categoría de las enseñanzas de régimen especial . La calidad de las aportaciones y los temas tratados hacen de este número extraordinario un interesante referente para los que están interesados en conocer los avances en la investigación en las enseñanzas artísticas superiores.