Publicado en Geografía, Innovación educativa

De la Geografía Emocional a la Neurogeografía (I).

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Imagen de tookapic en Pixabay

En varias entradas anteriores hemos hablado de la Geografía de la Percepción así como de Psicogeografía.  Todas estas tendencias tienen algo en común:  enfocan la Geografía desde un punto de vista del individuo que percibe, que siente el espacio en el que se encuentra inmerso y con el que interacciona.. Formarían parte de un movimiento más amplio que podemos denominar ciencias del comportamiento o de la conducta que, según la UNESCO, serían “Cualquier ciencia que estudie el comportamiento humano y animal en su entorno físico y social a través de la observación y de métodos experimentales.” Entre ellas se incluye la psicología, la antropología, en las pedagogía, psiquiatría, ciencias políticas, etc. También la Geografía tiene mucho que decir en cuanto al comportamiento de los individuos, sobre todo en dos aspectos esenciales: la conducta espacial de los individuos y la representación espacial de dicho comportamiento.

También hablamos, aunque menos, de la Geografía de las emociones o Geografía emocional, sobre todo en aspectos relacionados con el paisaje (ver Luna, Toni; Valverde, Isabel (dir.) (2015). Paisaje y emoción. El resurgir de las geografías mocionales. Barcelona: Observatorio del Paisaje de Cataluña; Universitat Pompeu Fabra. (Teoría y Paisaje; 2). No es un tema que haya sido tratado profusamente por los geógrafos, tal vez, por no considerarse suficientemente científico o introducir un cierto sesgo personalista en el análisis del espacio. Pero tal y como opina Joan Nogué en ese misma obra anteriormente mencionada (página 141) “la geografía como disciplina no podrá deshacerse nunca de su dimensión emocional, por más que algunas escuelas lo hayan intentado a lo largo de su dilatada historia”. Efectivamente, lo espacial y lo emocional tienen un perfecto anclaje en la Geografía, sin necesidad de renunciar al componente científico.

Precisamente creemos que desarrollar estos componentes conjuntamente puede ser una forma de acercar la Geografía a nuestro alumnado. Y en esto entra en acción la Neurogeografía.  No confundir con Neogeografía, que hace referencia a la especialidad de la Geografía que emplea cartografía digital, SIG, georreferenciación, herramientas web 2.0, al estudio del espacio geográfico.  Con Neurogeografía aludimos al enfoque neurocientífico en Geografía. El auge de las neurociencias ha sido exponencial en los últimos años. Los avances científicos en el estudio y conocimiento del cerebro han hecho que desde distintas ciencias se tienda a explicar su  ámbito de estudio desde el enfoque neuronal o bien, a hacer uso de los descubrimientos de la neurología para aplicarlo a su propio ámbito de estudio. Lo que ocurre es que ahora todo lo que tiene el sufijo “neuro” parece moderno, está de moda (se habla de neurobiología, neuroarquitectura, neurodidáctica, … Se habla, incluso, de neurocapitalismo. Ni que decir tiene el gran desarrollo que está teniendo la neuroeconomía y especialmente el neuromarketing, al analizar los comportamientos de los consumidores y la decisiones económicas que tomamos.  Pero aquí está el verdadero peligro: interpretar de forma parcial o inadecuada las aportaciones de la neurociencia.

Desde la Geografía ha habido algún intento de aplicar estas aportaciones. Se habla incluso de “giro neural” de la Geografía.. Concretamente, una de las principales aproximaciones la ha realizado la profesora Jessica Pykett  de la Universidad de Birmingham. Así, por ejemplo,  en un artículo titulado “Geography and neuroscience: Critical engagements with geography’s “neural turn(2017), analiza las intersecciones de la investigación entre neurociencia y geografía. De manera resumida, la profesora Pikett aborda  los conceptos geográficos dentro de la neurociencia contemporánea al tiempo que identifica ciertos compromisos de los geógrafos con la neurociencia, explicaciones de hechos geográficos basadas en el cerebro y propone el desarrollo de una ‘neurogeografía crítica’ capaz de proporcionar un análisis global de temas como la subjetividad, el poder, la desigualdad, etc.   Desde otras perspectivas, este giro es criticado por lo que de determinista supone al dar preponderancia a conceptos neurológicos como el afecto o la individualidad sobre otros constructos sociales como ideología, cultura,  etc., a la hora de explicar ciertos fenómenos espaciales. Otros autores van un poco más allá al indicar la necesidad de plantear una nueva Geografía con base en la neurociencia  que serviría para explicar las influencias ambientales en el cerebro (Sullivan, 2012). Estaría muy cerca de lo que sería la Psicogeografía.

Más allá de buscar otras bases teóricas de esta nuevo enfoque, la pregunta sería ¿es necesario desarrollar un enfoque neuronal en la Geografía?.

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Publicado en General, Geografía, Opinión

Yo soy geógrafo y profesor de Geografía.

Hace unos días el geógrafo y climatólogo Jonathan Gómez Cantero escribía un artículo en el Huffington Post titulado “Profesionales de la Geografía: cada vez más olvidados, pero más necesarios que nunca” en el que defendía la necesidad de la disciplina geográfica en el mundo actual. En este artículo, junto a los  otros dos que ha escrito sobre este tema titulados “Yo soy geógrafo I y II“, analiza la crisis de nuestra disciplina, tanto  en materia de empleo, situada entre las 12 peores carreras por empleabilidad, como de esencia misma de la materia, con una intensa pérdida de presencia en todos los ámbitos, con pérdida de Grados de Geografía en la Universidad,  siendo sustituida en otros por Grados de nuevo cuño pero con más atractivo (Ordenación del Territorio, Paisaje, …), etc. Alude también a la falta de unión entre el colectivo de geógrafos para hacer frente a estos hechos, a la carencia de un sujeto claro de actuación o a la escasa presencia de geógrafos en la educación, en la que, según indica,  “más de un 70% de los profesores que la imparten, no son geógrafos“. Y todo ello, a pesar de la necesidad de geógrafos que existe en la actualidad que valiéndose de su perspectiva transdisciplinar pueden hacer valiosas aportaciones en materias tales como los sistemas de Información geográfica, la ordenación territorial, los riesgos naturales, el cambio climático, el medio ambiente, la sostenibilidad económica, la demografía, la geopolítica, etc.

Personalmente, comparto este punto de vista. Creo que la presencia de la Geografía profesional debía ser mayor en estos y en otros campos. El problema es que sigue sin definirse claramente lo que puede aportar la Geografía a la sociedad. Hace ya algunos años, allá por el 1992, la Junta de Andalucía convocó a oposición unas 25 plazas de geógrafo, creo recordar. Algunos compañeros y compañeras de mi promoción entraron como miembros del cuerpo superior de técnicos de la administración como geógrafo/a. Cuando llegaron a sus puestos de trabajo no se sabía muy bien para qué estaban allí, cuáles eran sus funciones. Tuvieron que ser ellos y ellas las que se hicieran un hueco haciendo múltiples funciones para las que no les habían formado en la Universidad, desde visar proyectos urbanísticos a tramitar ayudas de la PAC, licencias de caza, etc..  Esas oposiciones fueron únicas en su momento y no tuvieron continuidad con esas dimensiones. No haría falta más geógrafos. Fue una ocasión única para que, desde esa posición, se diera a conocer el verdadero potencial de la Geografía, pero, en mi opinión, no se consiguió. Tengo otros compañeros que hicieron carrera en la empresa privada, que incluso montaron empresas de consultoría y que han subsistido con mayor o menor fortuna; otros han trabajado en equipos multidisciplinares, haciendo casi de todo. La gran mayoría se dedica a la enseñanza, como es mi caso, o a otras cosas distintas a las que estudiaron.

En cuanto a la enseñanza, comparto también ese impresión. La mayor parte de mis compañeros/as de área no son geógrafos y cuando se reparten las asignaturas, la Geografía no es precisamente de las más populares. En más de una ocasión, cuando he dicho de quedarme con “toda la Geografía”, ha faltado poco para que me hicieran la ola. No es muy popular este asignatura ni entre los profesores ni entre el alumnado. Y eso, a pesar de las potencialidades que tiene. Pero, como en el caso de la profesionalidad, esas potencialidades hay que demostrarlas, saber claramente lo que puede aportar y, desde luego, no puede convertirse simplemente en una buena herramienta para jugar al trivial o al “Pasapalabra”. Si la Geografía puede aportar todo lo que hemos indicado anteriormente debe enseñarse en Secundaria, debemos actualizar los temarios, no podemos seguir enseñando una geografía de principios del siglo XX, aunque lo enmascaremos con metodología más o menos atrayentes, activas. La metodología es importante pero la clave es el contenido, lo que debe ser aprendido por el alumnado. Un alumno/a que decida en 2º de Bachillerato estudiar Geografía en la Universidad lo hará prácticamente a ciegas ya que, a lo largo de la Secundaria y en Bachillerato, habrá recibido muy pocos contenidos relacionados realmente con lo que después va a estudiar en la carrera o con lo que pueden ser las potencialidades de la Geografía como disciplina científica o con lo que le van a pedir en el mercado de trabajo. Es por ello por lo que, como he defendido en otras entradas, debemos incidir en la utilidad de los estudios geográficos, en el carácter práctico de los mismos, y esto pasa, sin duda, por actualizar el temario, potenciando la vertiente ambiental y paisajística de la Geografía (saber ver), la cuestión geopolítica (comprender el mundo en el que se encuentran nuestros alumnos/as), los estudios demográficos y geoeconómicos y, finalmente, la cartografía. En definitiva, enseñar la competencia espacial, de la que casi nadie habla (se puede ver una aplicación práctica en este artículo) y que tan importante es en el mundo actual.

Para poder defender la presencia de la Geografía en los espacios públicos se tendría que potenciar la colaboración entre los niveles educativos, la Universidad y la Secundaria, especialmente, creando equipos internivelares, en pie de igualdad, no como se ha solido hacer hasta ahora, en los que se estudien las posibilidades de mejora del proceso de enseñanza y aprendizaje de la Geografía. Los edificios se hacen sólidos si tienen una buena cimentación si no es así, el edificio termina por caer tal y como le está ocurriendo a nuestra disciplina, la madre de todas las ciencias que hoy, lamentablemente, agoniza sin remedio aparente.

 

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X Jornadas de Intercambio de Experiencias en Ciencias Sociales.

El próximo sábado 5 de mayo celebraremos la X edición de las Jornadas de Intercambio de Experiencias Didácticas en Ciencias Sociales, Geografía, Historia e Historia del Arte. Como podemos ver en el programa, vamos a contar con 15 experiencias muy diversas y de gran interés, con una temática de lo más variado que va desde la investigación histórica, el uso de las TIC, los REA, la gamificación, el debate crítico, proyectos departamentales, cartografía, itinerarios didácticos, patrimonio, poesía, …. El abanico de experiencias es muy amplio y en esta edición ha superado el marco provincial ya que contaremos con la presencia de Virginia Capilla quien, junto a su compañero del IES Las Lagunas de Mijas, Antonio Jesús García, nos hablará del desarrollo de los recursos educativos en abierto en su centro. todas las aportaciones son siempre bienvenidas.

Como viene siendo tradicional, comenzaremos la Jornada con una ponencia a cargo de compañeros de fuera de la provincia, en este caso, contaremos con Carmen Fernández y José Manuel Gil, del IES Juan de Mairena de Mairena del Aljarafe (Sevilla) que, junto a otros compañeros/as, están desarrollando un interesante proyecto interdisciplinar, Proyecto 42, que tiene a la inclusión, el diálogo y la interacción, como sus señas de identidad. Nos hablarán de cómo surgió la idea y de cómo ha ido evolucionando hasta el presente.

Me gustaría agradecer todas las aportaciones que a lo largo de esta década se han ido realizando, más de 100, pero sobre todo la persistencia en el tiempo de gran parte de los compañeros/as que intervienen y han intervenido en ellas. Con alguna ausencia destacada, que esperemos sea sólo circunstancial, ya son 10 años de intercambio de experiencias, de aportaciones a la mejora de nuestra práctica docente, de convivencia, de conexión , de compartir nuestra pasión que no es sino la enseñanza de las CC.SS. A todos ellos y ellas y a los que no han podido asistir, muchas gracias por vuestro esfuerzo y ejemplo.

Finalmente, indicar que esta edición queremos dedicarla a nuestro compañero Paco García Rueda que hace unos meses, lamentablemente, nos dejó. También él creyó y participó en ellas.

Dentro de unos días haremos público el cartel de esta edición.

Publicado en Ecología, General, Geografía

Sobre la Biodiversidad. El mosaico de la vida

Aunque fue redactado hace ya algunos años (2011), el libro “Biodiversidad. El mosaico de la vida” (Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología FECYT) puede ser aún de gran utilidad por la temática tratada, el enfoque que se le dio, el rigor científico y la categoría de los autores (profesores universitarios como Javier Banayas junta a otros profesores de secundaria). El objetivo fundamental de este trabajo es aclarar el concepto de biodiversidad, de rápida pero confusa difusión, acercarlo al alumnado de Secundaria y bachillerato y facilitar contenidos y recursos al profesorado que lo trata (Ciencias Naturales y Geografía, fundamentalmente). Para ello conecta los contenidos científicos con la estructura curricular de la LOGSE (competencias básicas). Cada capítulo  se compone de un texto principal así como una bibliografía, materiales de apoyo y vinculaciones cinematográficas y literarias al respecto. Igualmente se añaden vínculos con recursos on line (algunos ya no están disponibles) con lo que se proporciona una buena orientación para su estudio.

En Geografía, el tema de la biodiversidad se trata muy de pasada, muy superficialmente en el bloque correspondiente a la Geografía Física (que suele impartirse en 1º de ESO) y con algo más de entidad en 3º de ESO, relacionándolo con los problemas medioambientales que existen en el mundo actual. Muy poco para la importancia geográfica que posee  este tema. Por eso creo importante recuperar este material ya que nos puede devolver la importancia que la biodiversidad tiene para la sociedad actual (ver por ejemplo el capítulo la valoración económica de la biodiversidad).

La estructura del trabajo es la siguiente:

I. PRESENTACIÓN

II. PRÓLOGO

III. ALGUNOS PROTAGONISTAS DE LA BIODIVERSIDAD

1. ¿QUÉ QUEREMOS DECIR CUANDO HABLAMOS DE BIODIVERSIDAD? Antonio García-Valdecasas, Javier Diéguez Uribeondo.

2. ¿CÓMO HEMOS LLEGADO A PENSAR EN LA BIODIVERSIDAD? PRECEDENTES HISTÓRICOS. Juan Pimentel

3. LOS NÚMEROS DE LA VIDA. Antonio García-Valdecasas

4. BIODIVERSIDAD ESCONDIDA. María Paz Martín

5. MUESTREANDO LA BIODIVERSIDAD Xavier Eekhout

6. DIVERSIDAD AMENAZADAJavier Diéguez-Uribeondo, Catherine Souty-Grosset, Julian Reynolds, Jesús Muñoz, Francesca Gherardi

7. VALOR ECONÓMICO DE LA BIODIVERSIDAD. Berta Martín-López, Javier Benayas

8. BIODIVERSIDAD Y CIBERTAXONOMIA.  Antonio García-Valdecasas, Laura T. Cayuelas, José María Becerra

9. EPÍLOGO. LOS MUNDOS DE LA BIODIVERSIDAD. Francisco Abraham Peña Benito

IV. JUSTIFICACIÓN DE LA ESTRUCTURA DE LA OBRA Y RELACIÓN CON LOS BLOQUES DE CONTENIDOS CURRICULARES DE ESO Y BACHILLERATO

V. GLOSARIO

Disponibilidad aquí.

Publicado en Didáctica, General, Geografía

¿Por qué la Geografía debería importar más que nunca?

 

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Hace unos días leía un artículo del periodista inglés Tim Marshall titulado La clave está en el mapa” (Diario El País, 20/V/2017). El artículo comenzaba con esta frase:

Existen muchos factores que influyen de manera decisiva en las decisiones que toman los dirigentes de cada país. Y el factor más olvidado es la geografía. Tratar de entender los conflictos sin un mapa y una explicación geográfica es casi imposible.

Efectivamente, la Geografía, ciencia madre, ha sido olvidada y, tal y como demuestra en este mismo trabajo la influencia de la misma es crucial para entender los conflictos actuales. Es preciso comprender el mundo tal y como es, no como nos gustaría que fuese, y para ello, el mapa es la herramienta esencial, al igual que conocer la historia o estudiar los datos estadísticos. Este mismo autor escribió un libro hace un par de años verdaderamente impactante: “Prisoners of Geography’, recientemente traducido al español, en el que a través de 10 mapas explica las características fundamentales de la Geopolítica reciente. Para este autor, la Geografía siempre ha condicionado al Hombre, su desarrollo, su política, sus guerras, la vida en general. Hoy, muchos de estos condicionantes han sido solventados por la tecnología, sin duda, pero aún son muy importantes para explicar algunas de las realidades que vivimos en este mundo tan convulso. Para él, la Geografía, o más concretamente, la geopolítica, cobra una gran importancia en la actualidad como factor decisivo para explicar dichas realidades y no sólo las físicas, sino también las humanas, desde la política interior de los países a la economía, la sociedad, el lenguaje o la religión. Esta afirmación constituye, por cierto, uno de los factores por los que la Geopolítica no es del agrado de muchos científicos: niegan que la Geografía pueda condicionar el desarrollo de la vida humana dado que la tecnología es capaz de solucionar muchos de estos condicionantes. pero, tal y como indica el propio autor del articulo citando al especialista en geopolítica Nicholas Spykman, “la geografía no discute; se limita a ser”.

Estemos de acuerdo o no con este autor, lo cierto es que la Geografía no ocupa el lugar que debería en el concierto de las ciencias y, muchos menos, entre las disciplinas escolares. Y, personalmente, creo que la Geografía debería importar hoy más que nunca y tener mucho más peso específico entre las disciplinas escolares.

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AMEER ALHALBI/GETTY

 

Efectivamente, nuestros alumnos necesitan saber mucha más geografía física pero sobre todo humana como forma de conocer mejor el mundo que les rodea, lo que ocurre en él y por qué. Están creciendo en un mundo globalizado y mucho más complejo de lo que era tan sólo unos años antes y solamente la Geografía puede hacerles comprender parte de esa complejidad. No deberíamos limitarnos a impartir esa Geografía tradicional, pensada para otros momentos y con temarios, en parte, obsoletos. Al alumno le debemos dar las claves para interpretar ese nuevo mundo en el que se inserta, centrarnos en aspectos como la geopolítica, la crisis ecológica, la geografía cultural, aspectos que están viviendo y padeciendo a diario: qué pasa en Siria, por qué existe el terrorismo yijadista, quien está detrás del ataque cibernético, por que se produjo el Brexit, qué pasa con Cataluña, los refugiados políticos y ambientales, …. El mundo cambia a una velocidad de vértigo y la Geografía debería adaptarse a ese ritmo si no quiere quedar como una asignatura más, tediosa y, en ocasiones, poco útil. Y eso depende, sin duda, del profesorado que la imparte.