Publicado en Educación, Opinión

¿Estamos preparados para la teledocencia?

Imagen: Pixabay

Las circunstancias sobrevenidas en las que nos encontramos han puesto de manifiesto las numerosas carencias de un sistema educativo que lleva desde hace mucho tiempo en una situación prácticamente catatónica. Con muchas dificultades para la renovación y la adaptación a los nuevos tiempos, con fuertes resistencias para avanzar por ese camino que nos marca la sociedad actual, de repente, sin previo aviso, nos encontramos con una pandemia que nos obliga a replantear totalmente los sistemas de enseñanza y aprendizaje. De una enseñanza fundamentalmente presencial (necesaria, por otra parte) pasamos, de la noche al día, a una teledocencia, para la cual el sistema no estaba preparado. El profesorado se tiene que plantear cómo hacer frente a esta dramática situación para la cual no estaba, mayoritariamente formada, cómo adaptar sus métodos de enseñanza a estas circunstancias, cómo realizar una docencia informatizada y en red, qué herramientas utilizar, cómo atender a las múltiples necesidades de nuestro alumnado con los medios que tenemos o que conocemos, y, sobre todo, cómo evaluar. Se ha tenido que improvisar y la impresión que tenemos es que cada uno ha hecho de su capa un sayo. Bien es cierto que no se puede cambiar un sistema de golpe, que las autoridades educativas han tenido que ir, sobre la marcha, saliendo al paso de las necesidades que este cambio impone, pero esto, todo, no se puede improvisar. Docentes que nunca, o rara vez, han hecho un curso de actualización en nuevas tecnologías, menos de uso de plataformas educativas, de herramientas TIC, de enseñanza no presencial, etc. se encuentran con que tiene que mantener su ritmo lectivo a través de métodos que no dominan para estos menesteres. Se recurre al correo electrónico o al socorrido whatsapp para enviar unas tareas que, en muchas ocasiones, supera en número a las que habitualmente mandarían o recomiendan el visionado de vídeos extraídos de Internet, en ocasiones, seleccionados sin criterios propios. Se mira, casi con reverencia, a aquellos docentes que avanzaron por este camino hace tiempo, que innovaron casi como francotiradores, que introdujeron las nuevas tecnologías, que pusieron en práctica las denominadas metodologías activas hasta el criticado flipped classroom. Hoy se recurre a sus vídeos, a sus recursos, a su exégesis manifiesta en los múltiples materiales que, en la mayoría de las ocasiones, se ofrecían desinteresadamente. Se buscan soluciones a la desesperada esperando que la situación no se alargue demasiado en el tiempo.

Pero, también, estos desgraciados días están poniendo de manifiesto las desigualdades en el acceso a esta nueva forma de ejercer la docencia, tanto en recursos como en maneras de afrontarla por parte de alumnos y familias. Alumnado con muchas limitaciones para seguir estas clases, por falta de medios o recursos, sin preparación y sin que estén dotados de la necesaria autonomía ni creatividad para trabajar sin necesidad de tener al profesor o profesora indicándole en cada momento lo que tienen o no tiene que hacer. Y sin la necesaria motivación derivada, entre otras cosas, del contacto con sus compañeros y compañeras. Y las familias a las que se les carga una parte importante del peso de estas circunstancias que no pueden o no saben acompañar a sus hijos e hijas en esta dura travesía. Otra nueva brecha importante se va a abrir.

Esta pandemia va a poner en entredicho a toda la estructura del sistema educativo, desde la educación infantil (¡cuánto tendríamos que aprender de este profesorado!) a la Universidad. El resultado no será, ni debe ser, una vuelta a lo anterior como si de un paréntesis se tratara. En determinados niveles, la enseñanza presencial se va a cuestionar totalmente, las clases magistrales tal y como mayoritariamente se imparten, no tienen sentido en la actualidad, los propios espacios educativos no pueden seguir manteniéndose como en el siglo XIX, la misma forma de comunicación entre el profesorado y el alumnado tiene que cambiar. Tenemos que prepararnos y formarnos para estas circunstancias pero también para lo que vendrá después de estos tiempos coléricos, parafraseando a García Márquez. Pero no debemos llevarnos por lo inmediato y basarlo todo en internet y la “cacharrería”, sin valorar adecuadamente las consecuencias de todo ello. Se precisa cercanía, contacto, comunicación. Como afirma el filósofo Byung – Chul HanSin la presencia del otro, la comunicación degenera en un intercambio acelerado de información“. Y la educación es mucho más que ello.

Toda crisis es una oportunidad de cambio y las muestras de fragilidad del sistema deben servir para reforzarlo allí donde más grietas le han salido. Y esto es una labor de toda la comunidad educativa.

Publicado en Didáctica, Geografía

La inevitable crisis entre Didáctica y Geografía.

En un reciente artículo escrito por Sofia García-Bullé en el Observatorio de Innovación Educativa de Monterrey (México) se hace una interesante aportación sobre la necesidad de introducir ciertos cambios en el proceso de enseñanza y aprendizaje de la Geografía, especialmente, en la cuestión de los contenidos. En su artículo, titulado “Didáctica y Geografía: una crisis silenciosa“, la autora parte de un estudio de la Oficina de Estadísticas Laborales (BLS) del Departamento de Trabajo de los EE.UU.  según el cula, la demanda de especialistas en tecnología geoespacial, SIG, cartografía y fotogrametría en el período 2014-2024 crecerá un 29%, siendo una de las 20 ocupaciones de mayor crecimiento en ese país. El problema, y lo resalta perfectamente la autora, es que el sistema educativo no está preparando adecuadamente a los estudiantes para afrontar esta demanda. Aunque lo limita al caso particular de México, bien podíamos extenderlo a otros países y, entre ellos, al nuestro.

La Geografía que se imparte en los niveles iniciales y medios no es la que se precisa en el mercado laboral. Salvo algunas excepciones, rara vez se habla -y menos se utilizan- de los sistemas de información geográfica, teledetección, cartografía, etc. Trabajos como los de Isaac Buzo y algunos otros, son realmente, excepción, en un panorama que poco ha evolucionado respecto a la Geografía que se enseñaba hace 30 ó 40 años. Siguen siendo los mismos contenidos, los  mismos procedimientos y las mismas actitudes (por utilizan la antigua pero atinada terminología pedagógica). Si a ello sumamos la escasez de profesorado con formación geográfica, el círculo de la ineficiencia se cierra. Desde la didáctica de la Geografía se alienta a innovar en metodología (ABP, aprendizaje baso en problemas, retos, gamificación, etc.), el trabajo de las competencias espaciales (Rafael de Miguel), introducción de nuevas temáticas, etc. Las resistencias son muchas y los resultados poco convincentes. Tendremos que seguir trabajando en esta línea ya que el futuro va por ahí. Renovarse o quedar relegado a una de esas asignaturas que aportan poco a la formación del alumnado y pueden ser perfectamente prescindibles.

 

Publicado en Competencias, Didáctica, Geografía, Historia, Innovación educativa

¿Qué funciona en la enseñanza y aprendizaje de las Ciencias Sociales?

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Acabamos de convocar una nueva actividad para el ámbito de las Ciencias Sociales. Se trata del curso “¿Qué funciona en la enseñanza y el aprendizaje de las Ciencias Sociales?“. Con esta actividad pretendemos dar a conocer las últimas tendencias en didáctica de las CC.SS.  En la actualidad, en el panorama educativo, no parar de surgir ciertas propuestas metodológicas que son rápidamente absorbidas por una parte del profesorado sin conocer realmente si existen evidencias de sus resultados en una mejora del aprendizaje del alumnado. Pueden ser propuestas innovadores, en el sentido de pretender cambiar alguna cuestión que no funcione del proceso de enseñanza-aprendizaje o mejorar aquellas que son susceptibles de hacerlo. Pero, en la mayoría de los casos, no existen suficientes evidencias científicas de sus resultados. Esto hace que su difusión se tenga que hacer con las debidas precauciones y espíritu crítico. En esta actividad queremos examinar algunas de estas propuestas (flipped learning, recursos educativos en abierto, ,,,) que se han trabajado en clase realmente. Veremos también algunas de las posibles aportaciones de la neuroeducación en CC.SS. y el trabajo de la oralidad en nuestra clase con una propuesta muy original.

Presentamos el programa en el siguiente díptico:

Iremos informando sobre el resultado de la actividad formativa.

 

Publicado en Educación, General, Innovación educativa, TIC

La innovación pendiente.

Acaba de publicarse el último trabajo de Cristóbal Cobo (investigador del Instituto de Internet de la Universidad de Oxford, y actual director del Centro de Estudio de la Fundación Ceibal) titulado  “La innovación pendiente. Reflexiones (y provocaciones) sobre educación, tecnología y conocimiento“. En esta nuevo libro su autor nos plantea un nuevo enfoque sobre la educación, explorando nuevas formas de valorar y reconocer el conocimiento, tanto dentro como fuera del aula. El libro nos plantea una serie de cuestiones, ideas, pistas, relacionados con estos tres ejes esenciales de nuestro mundo. Nos habla de los nuevos modelos de aprendizaje emergentes frente al sistema tradicional, de la importancia de las tecnologías en la vida social de las personas, de su relación con el conocimiento y la educación (¿ligada a la tecnología o a las nuevas formas de entender el conocimiento?). Critica esa visión tecnopositiva o proteconológico según la cual a más tecnología, más aprendizaje y mejor preparación. Aporta ideas muy interesantes igualmente sobre la relación entre las personas y las nuevas tecnologías, llegando a abogar por una cierta desobediencia tecnológica en algunos aspectos para fomentar las relaciones interpersonales.

El libro se estructura en cuatro capítulos, a saber:

1. Inteligencia artificial y desobediencia tecnológica. Se plantea nuestra relación con la información, el boom de la inteligencia artificial, la creación de conocimiento y las competencias digitales.
2. La triangulación entre contenido, contenedor y contexto (incide en el tercer elemento, el contexto, clave en la relación entre la sociedad y la tecnología). en este capítulo se critica esa premisa posmoderna según la cual a mas  tecnología mayores resultados educativos. Se analiza el término ciudadanía digital y se destaca la importancia del contexto en esa triangulación que analiza.
3. Multialfabetismos para nuevos ecosistemas de creación y colaboración. Destacamos el análisis que realiza del concepto antidisciplina y plantea una mentalidad más global e interdisciplinar)
4. Nuevas formas de evaluar: la innovación pendiente. Se analiza las tensiones generadas en el mundo educativo debido a  la digitalización creciente, los multialfabetismos y los nuevos escenarios del conocimiento. Plantea la necesidad de crear nuevos instrumentos para evaluar y visibilizar el conocimiento.

Para finalizar y a manera de conclusiones expone ocho cualidades críticas que debemos desarrollar y explorar  mediante esos nuevos instrumentos:

1. Capacidad de crear conocimiento
2. Sentido de ciudadanía digital.
3. Mentalidad global.
4. Capacidad de aprender de manera flexible.
5. Instinto de autoexploración
6. Habilidad para el aprendizaje colaborativo.
7. Multialfabetismo
8. Capacidad para desempeñarse como un artesano digital.

Desde luego, este es un libro para pensar y repensar el futuro de la educación, una educación que no tiene por que estar dependiente de la tecnología, usada de una manera, en ocasiones, difusa y contradictoria, si no más bien conversacional, dialógica y colaborativa. Precisamente aquí reside la innovación pendiente, el gran desafío de la educación actual, que no puede limitarse al uso que los docentes hacen de las nuevas tecnologías en el aula, sino que tiene que ser algo de mayor calado, esto es, crear espacios que favorezcan la construcción de saberes que vayan más allá de lo que proponen los curricula, las asignaturas tradicionales, los sistemas de calificación al uso.

El libro se puede descargar en formato pdf y, como indica el propio autor, está hecho para debatirlo, deconstruirlo y reconstruirlo entre los lectores. Una aportación imprescindible para el debate sobre la educación y el aprendizaje.

A continuación incluye el vídeo de presentación del trabajo,

Y un debate en vídeo sobre este libro.

Tendremos ocasión de profundizar más en este libro esencial y, sin duda, de referencia.