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Memoria histórica y educación

El tema de la Memoria Histórica sigue levantando mucha polémica en nuestro país. Opiniones encontradas, enfrentadas, sobre cómo afrontar nuestro pasado más cercano y, sobre todo, como acercarlo a nuestras aulas. Lo que para algunos es una necesidad, una “asignatura olvidada”, para otros es una clara manipulación. Lo cierto es que mientras en otros ámbitos el movimiento por la recuperación de la Memoria Histórica avanza, lenta pero firmemente, en la escuela, en los centros educativos, no tanto. Enrique Díez, profesor titular de la Facultad de Educación en la Universidad de León y coordinador del estudio “La memoria democrática en la escuela”, pone de manifiesta que nuestro alumnado llega a saber más de Hitler y el nazismo que de Franco y el franquismo. Insuficiencias, lagunas, silencios y hasta tergiversaciones de un pasado que no se termina de asumir. Poner en evidencias esas lagunas y plantear algunas líneas de trabajo tanto en Primaria como en Secundaria son los objetivos que nos hemos marcado en la convocatoria de las Jornadas de Memoria Histórica y Educación en el CEP de Córdoba que tendrán lugar los días 13 y 14 de abril. Para Enrique Díez, la memoria histórica es la asignatura pendiente del curriculum escolar. Queremos contribuir a acercar al profesorado, como paso previo a que llegue al alumnado, verdadero objetivo de nuestra labor.

El programa es el siguiente:

Sesión I. 13 de abril de 2021, martes.

  • Memoria e historia en las aulas. Marco legal y practicas educativas. Ponente: Luis G. Naranjo Cordobés, historiador y Presidente del Foro por la Memoria de Córdoba
  • Vivir la memoria en educación Primaria. Ponente: Cristina Cobo Hervás, Maestra en el CEIP Custodio Puga (Torre del Mar, Málaga)

Sesión II. 14 de abril de 2021, miércoles.

  • Memoria Histórica Democrática en Educación: La Asignatura Pendiente. Ponente: Enrique J. Díez Gutiérrez, Doctor en Ciencias de la Educación y profesor titular de la Facultad de Educación en la Universidad de León.
  • Educando con memoria histórica y democrática en Secundaria Ponente: Rafael González Requena, profesor de Geografía e Historia y director delIES Grupo Cántico (Córdoba)

La Memoria Histórica no se acaba sólo en el período franquista. Hay mucho que recordar y analizar, pero, sin duda, esta es la etapa más controvertida, cuya interpretación suscita más debate, a veces, con poco rigor científico y mucha dosis de relativismo. Debemos interpretar este pasado reciente en su justa dimensión, como base que debe fundamentar nuestro presente democrático. Como decía el historiador Tony Judt, sustituir la historia por la memoria es peligroso ya que la memoria es parcial, subjetiva e insuficiente. Pero también es una poderosa herramienta de reconstrucción de los hechos del pasado a través de una mirada del presente, una alternativo al olvido. Nuestro objetivo es contribuir, en la medida de nuestras posibilidades, al debate en torno a la memoria histórica como un aspecto fundamental que debemos incluir en nuestras clases para que nuestro alumnado conozca mejor su pasado y desarrolle el pensamiento crítico .

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Jornadas de Historia. In ictu oculi

In ictu oculi. Valdés Leal (c. 1670)

Acabamos de convocar una nueva edición de las Jornadas de Historia del CEP de Córdoba. En esta ocasión la temática que vamos a estudiar es la de las epidemias y pandemias y su influencia en la Historia. Bien es cierto que, dada la situación que atravesamos, no es un tema original o sorprendente, pero hemos creído interesante y oportuno tratar cómo las epidemias y pandemias que se han sucedido a lo largo de la historia, han influido en su devenir y, sobre todo, su etiología, sus causas y patógenos que las originaron y qué respuesta, desde la medicina, se dieron. Es por ello por lo que la mayor parte de las conferencias serán impartidas por reputados profesionales de la medicina que nos introducirán en el conocimiento de estas pandemias que marcaron de manera trágica el desarrollo de anteriores sociedades.

Las sesiones comenzarán el día 28 de enero con la ponencia del doctor y divulgador científico Pedro Gargantilla, autor de una amplia bibliografía sobre historia de la medicina. De su amplia bibliografía nos gustaría recomendar (por que la he leído) su obra “Las enfermedades que cambiaron la Historia” (2016).

La segunda sesión será impartida por la doctora María Ángeles Muñoz Crego, del Departamento de Microbiología y Parasitología, Facultad de Biología, Universidad
de Santiago de Compostela. La doctora Muñoz forma parte de un equipo que ha estudiado la huella de lagunas enfermedades infecciosas en diferentes obras de arte. Infect-arte es el nombre del proyecto y con él podemos interpretar de otra manera el arte.

La tercera sesión será impartida por María Isabel Porras Gallo, doctora en
Medicina y Cirugía y catedrática de Historia de la Ciencia Facultad de Medicina de Ciudad Real. Universidad de Castilla-La Mancha. Su ponencia tratará sobre diversos episodios epidémicos ocurridos en la España del siglo XX, desde la mal llamada gripe española de 1918 hasta el SIDA pasando por la epidemia, acallada y poco conocida, de poliomielitis de los años 50-60.

La cuarta sesión correrá a cargo del doctor Juan Ballesteros Rodríguez que realizará un recorrido por las epidemias de peste bubónica que asolaron Córdoba en diferentes momentos de la historia moderna.

La quinta conferencia versará sobre diversos episodios epidémicos trascurridos en la Andalucía del antiguo régimen. Será impartida por el historiador Manuel García Toribio.

Finalmente, se cerrará el ciclo de conferencia con la impartida por el doctor en Geografía Ricardo Méndez Gutiérrez del Valle, que nos proporcionará la perspectiva geopolítica de la actual pandemia, sus consecuencias sociales, geográficas y políticas.

Sobre todas ellas daremos cuenta puntualmente.

Añadimos el díptico de las Jornadas.

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Programa de las XII Jornadas de Ciencias Sociales

Presentamos el programa de las XII Jornadas de Intercambio de Experiencias en CCSS en el CEP de Córdoba. Un magnífico elenco de profesionales que han querido contribuir a mantener el espíritu de estas jornadas esperando que la XIII pueda realizarse presencialmente. Echamos de menos algunos de los compñaeros y compañeras que, por motivos de trabajo, no han podido intervenir aunque si estarán como asistentes. Abrimos la inscripción para que el que quiera asistir a esta edición lo pueda hacer sin problemas.

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Manifiesto en defensa de las Ciencias Sociales

Imagen; Pixabay

En el reciente VI Encuentro de Docentes de Ciencias Sociales celebrado en Valencia del 28 de febrero al 1 de marzo de 2020 se realizó un manifiesto en defensa de una educación democrática y para denunciar la continua manipulación de la historia. Me gustaría hacerme eco de esta necesaria iniciativa, promovida por nuestro compañero Manuel Jeśus Fernández Naranjo, por lo que incluye en este blog dicho manifiesto al que me he adherido sin ninguna duda. El manifiesto es el siguiente:

Ante la frecuente manipulación de la historia y los frecuentes discursos de odio que fomentan el miedo y la intolerancia entre la población, los docentes del VI Encuentro de Ciencias Sociales reunidos en Valencia quieren manifestar lo siguiente:

– La Historia, la Geografía o el Arte son disciplinas científicas puesto que tienen un método y un objeto de investigación muy definidos y son fundamentales para entender el mundo que nos rodea.

– Las Ciencias Sociales en concreto y las Humanidades en general son fundamentales en el proceso formativo de la ciudadanía porque permiten que tenga criterio propio, espíritu crítico y que no se deje manipular ni engañar por quienes lo intentan cada vez con más frecuencia.

– Las Ciencias Sociales permiten conocer datos, hechos y fenómenos sociales que ayudan a comprender la importancia de los derechos y valores cívicos y fenómenos como la sostenibilidad, el cambio climático, la inmigración, el auge de los nacionalismos y los fascismos, la diversidad social o los diferentes intereses económicos de los distintos grupos sociales. Y, por todo ello, nos declaramos completamente contrarios a esa aberración educativa llamada pin parental.

– La condición de ciencia analítica del comportamiento humano y social de las ciencias sociales hace posible y necesario que sus conclusiones puedan ser debatidas y que se puedan plantear diferentes opiniones, pero eso nunca puede implicar que se manipulen o se intenten olvidar interesadamente en beneficio de unos intereses políticos.

– Las Ciencias Sociales, por lo tanto, son fundamentales para fomentar la tolerancia y el conocimiento frente a los cada vez más frecuentes discursos del odio y del miedo, que además se dan en una sociedad digital donde el acceso a la información y a la desinformación es mucho más fácil e irreflexivo.

Por todo lo anterior creemos que, como docentes de ciencias sociales, debemos:

  • En primer lugar, tomar postura frente a la intolerancia, el odio, la xenofobia y el racismo que tienen cada vez más manifestaciones en nuestra sociedad
  • En segundo lugar, declarar la necesidad de conocer nuestro pasado para comprender nuestro presente y no volver a repetir errores nefastos en nuestro futuro
  • En tercer lugar, seguir fomentando el espíritu crítico y la tolerancia entre nuestro alumnado para conseguir una sociedad donde la libertad y la igualdad de derechos sean los principios claves de la convivencia.
  • Y en último lugar, que el análisis y explicación de la historia y los fenómenos humanos y sociales se nos deje a los expertos para evitar más manipulaciones y mentiras.

Si se desea adherirse a este manifiesto, se puede firmar en este enlace.

Se necesitan iniciativas de este tipo que, por un lado, pongan en valor la importancia de las Ciencias Sociales, a menudo atacadas desde diversos frentes con argumentos absurdos, cuando no malintencionados, así como por la frecuente manipulación o abuso que de ellas se hacen desde diversas instancias, incluso, profesionales. Por ello cualquier acción encaminada a defender el merecido y necesario lugar de las Ciencias Sociales en el concierto de las Ciencias en general será siempre bienvenida. Recordemos la importancia de las Ciencias Sociales y las Humanidades en la transmisión del saber humano y en progreso de la civilización. Aunque desde las instancias políticas y académicas se tienda a fomentar las ciencia experimentales, la tecnología o las nuevas formas de transmisión del conocimiento y de la información, esto no debe suponer una merma para el desarrollo de las disciplinas humanísticas.

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Las Ciencia Sociales importan

Imagen: Pixabay

El último número de la revista Enseñanza de las Ciencias Sociales, editada por la Universidad de Barcelona, a la que dedicaremos una próxima entrada, abre con un interesante editorial firmado por Joaquín Prats titulado “La Historia importa” en el que hace un alegato en contra de las reformas de corte neoliberal que, como en los casos de Chile, Italia, Gran Bretaña, Brasil, etc. proponen relegar a la Historia y, en general, a las Ciencias Sociales y Humanidades, a un segundo plano con la finalidad de converger hacia los modelos internacionales de evaluación de los rendimientos escolares y de valoración de los sistemas educativos (PISA), que controlan las grandes organizaciones económicas internacionales (OCDE, Banco Mundial y FMI) y que plantean “un sistema educativo como instrumento para la formación de la fuerza de trabajo“. Indudablemente, molestan las disciplinas que hacen pensar, que sirven para desarrollar el pensamiento crítico y que permiten dotar de armas intelectuales al alumnado para cuestionar la realidad en la que se mueven.

En este sentido, me ha recordarlo la tesis que, en 2010, defendía la profesora estadounidense y premio Príncipe de Asturias de Ciencias sociales, Martha Nussbaum en su libro “Sin fines de lucro. Por qué la democracia necesita de las humanidades“, publicado en 2010 por Princeton University Press, sobre la tendencia mundial a erradicar las artes y las humanidades de la educación secundaria y universitaria, por ser consideradas “ornamentos inútiles”. Esta autora, inspirada en los grandes pensadores y educadores humanistas como Dewey, Rousseau o Tagore, propone un modelo de educación para el “desarrollo humano”, que se presenta como un elemento indispensable para la democracia y para el cultivo de un civismo de orientación mundial. Todo lo contrario que estamos viendo en la actualidad, en la que predomina un modelo educativo derivado del sistema económico-social neoliberal que no considera importantes ni la distribución de la riqueza ni el afianzamiento de la democracia y aspectos esenciales para el desarrollo de las personas y, por extensión, del sistema democrático, el pensamiento crítico. Nussbaum habla de una “cultura del crecimiento económico” que defiende la idea de una educación en términos de creación de una élite competente para los negocios, puesta al servicio incondicional de sistemas que desalientan la actitud analítica y crítica, ya que “la libertad de pensamiento resulta peligrosa” porque atenta contra la docilidad que se espera de los estudiantes y generadora de una masa de estudiantes adocenados que servirán como correa de trasmisión del sistema, como fuerza trabajadora puesta al servicio de ese sistema. Esa cultura realza sobremanera a la información y por tanto a los exámenes estandarizados por encima de otras formas de evaluación. Lo peor de todo ello es que ha hecho creer a padres, madres, profesorado y sociedad en general de la importancia de este enfoque y de las disciplinas STEM y de la inutilidad de las disciplinas humanísticas y artísticas. La Filosofía, a Literatura, la Historia, la Geografía, el Arte, la Música, la Danza, etc. no sirven para nada .. para nada que el sistema económico actual no considera útil.

Es más, esta autora considera que la educación democrática está en peligro, ya que, en sus propias palabras, “Las democracias cuentan con un gran poder de imaginación y raciocinio, pero también son propensas a las falacias, al chovinismo, a la prisa, a la dejadez, el egocentrismo y a la estrechez de espíritu. La educación orientada principalmente a la obtención de renta en el mercado global magnifica estas fallas y produce semejante grado de codicia obtusa y de docilidad capacitada que pone en riesgo la vida misma de la democracia, además de impedir la creación de una cultura mundial digna“.

Martha Nussbaum defiende un modelo educativo alternativo en el que se cultive la reflexión, el pensamiento crítico, la imaginación y la creatividad, la empatía y en el que las humanidades tengan un mayor peso que el que se da en la actualidad. Pero, para ello, la autora norteamericana ve imprescindible que los docentes cambien la manera de hacer las cosas y eso precisa, por un lado, de una mejora en la formación del profesorado y de un cambio en el ethos de los centros educativos, esto es, en el compromiso personal y en una reorientación de los modelos de gestión y organización de dichos centros. En definitiva, replantear el compromiso personal e institucional de los agentes educativos.