Publicado en Didáctica, General, Historia

Enseñanza de la Historia y desarrollo de las competencias sociales y cívicas.

Desde hace más de una década llevamos trabajando con el tema de las competencia,s básicas, con la LOE, clave con la LOMCE. No está siendo una labor fácil, ni mucho menos. Desde la administración se han hecho esfuerzos por formar al profesorado en esta nueva forma de plantear el proceso de enseñanza-aprendizaje pero, como ocurre con todo los procesos de cambio, hay grandes resistencias, incredulidad, reticencias y adhesiones inquebrantables. Lo que también detectamos en el proceso de formación es incertidumbre y muchas dudas sobre cómo debemos de realizar ese proceso de implementación de la enseñanza basada en competencias. Nada extraño puesto que estamos ante un proceso de cambio desde un paradigma basado transmisivo y disciplinal, basado en la enseñanza, a otro nuevo competencial, basado en el aprendizaje. La figura del dios romano Jano (el de las dos caras, una mirando hacia el pasado y otra hacia el futuro) bien representaría este proceso de cambio paradigmático.

Esta breve reflexión me sirve para presentar el nuevo número de la revista Clio que presenta un monográfico titulado “Enseñanza de la Historia y desarrollo de las competencias sociales y cívicas“. Tal y como las define la Orden ministerial ECD 65/2017 de 21 de enero, estas competencias implican:

la habilidad y capacidad para utilizar los conocimientos y actitudes sobre la sociedad, entendida desde las diferentes perspectivas, en su concepción dinámica, cambiante y compleja, para interpretar fenómenos y problemas sociales en contextos cada vez más diversificados; para elaborar respuestas, tomar decisiones y resolver conflictos, así como para interactuar con otras personas y grupos conforme a normas basadas en el respeto mutuo y en convicciones democráticas. Además de incluir acciones a un nivel más cercano y mediato al individuo como parte de una implicación cívica y social.

Dada la dualidad curricular en la que nos encontramos y las características del proceso de enseñanza-aprendizaje, nos tenemos que plantear cómo conseguimos desarrollar las competencias clave desde las diferentes asignaturas. No es un proceso sencillo tal y como podemos comprobar leyendo la literatura científica sobre este tema y, de manera particular, como estamos comprobando a partir de las distintas actividades formativas que desde el CEP llevamos ofreciendo desde hace ya algunos años. El proceso de implementación es muy lento, impreciso, en algunos momentos, máxime cuando hay aspectos de este proceso que son especialmente difíciles de llevar a cabo, de desarrollar, como es la cuestión del cambio metodológico o la evaluación. como siempre, el éxito o fracaso de este modelo dependerá del profesorado, de su capacidad y voluntad para asumirlo y del enfoque formativo que se ofrezca.

En este monográfico se plantean algunas temáticas de especial interés, aspectos teóricos (pensamiento histórico, pensamiento crítico, inclusión social, representaciones sociales,educación patrimonial, etc.), experiencias prácticas sobre temáticas relacionadas con la Historia así como contribuciones desde otras realidades educativas (Chile, Brasil). Son, globalmente, propuestas puntuales que nos pueden dar algunas aproximaciones a esta temática y como tales, nos pueden aportar ideas, posibilidades de trabajo o enfoques particulares para desarrollar, en este caso, una de las  competencias,  concretamente, la social y cívica. Son contribuciones interesantes si bien echamos de menos un planteamiento general del trabajo por competencias desde la Historia, un enfoque disciplinar sobre el desarrollo de esta u otra competencia. El monográfico está coordinado por Francisco Javier Trigueros y Jesús Molina de la Universidad de Murcia. Aunque todos los artículos son de gran interés, me gustaría destacar el firmado por Catalina Guerrero y Pedro Miralles sobre la influencia del pensamiento creativo en la formación del pensamiento histórico.

Además, en el número ordinario, se incluyen una serie de artículos con experiencias didácticas también bastante interesantes. Me gustaría destacar la presentada por  Jesús Manuel Gallardo Nieto  y Miguel Ángel Novillo López titulada “Aprender Historia con rutinas de pensamiento” en la que partiendo del concepto de rutinas de pensamiento y del Proyecto Cero de la Universidad de Havard desarrollado por los profesores Perkins y Garner, intentan ofrecer una serie de herramientas al profesorado de Ciencias Sociales que ayuden a desarrollar un proceso de enseñanza-aprendizaje basado en el pensamiento y que ponen el acento en la mejora de la comprensión por parte de los alumnos de las tres variables de las Ciencias Sociales: espacio, tiempo y causalidad. Un trabajo riguroso y muy útil, con propuestas de trabajo en clase prácticas y bien fundamentadas a partir de esta metodología.

En definitiva, un buen número que conviene leer, reflexionar y extraer ideas para llevar a la práctica en el aula.

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Publicado en General, Geografía, Historia, Opinión

La España vacía.

Acabo de leer el libro del periodista Sergio del Olmo titulado “La España vacía. viaje por un país que nunca fue“. Se trata de un ensayo en el que se mezcla lo geográfico, lo histórico, lo sociológico y lo literario casi a partes iguales. En él se vuelve a retomar ese mito de las dos Españas, pero, como indica el autor, “no son las de Machado”, si no otras dos bien diferentes y, en mucho caso, enfrentadas:

“la España urbana y europea, indistinguible en todos sus rasgos de cualquier sociedad urbana europea, y una España interior y despoblada, que he llamado España vacía. La comunicación entre ambas ha sido y es difícil. A menudo, parecen países extranjeros el uno del otro. Y, sin embargo, la España urbana no se entiende sin la vacía. Los fantasmas de la segunda están en las casas de la primera“.

El libro se estructura en tres partes:

  1. El Gran Traume.
  2. Los Mitos de la España Vacía
  3. El Orgullo.

En la primera parte, el autor nos va a ir narrando esa contradictoria y difícil relación existente entre la España rural y la urbana, diferente a la existente en otros países del entorno y cuyas raíces históricas son muy profundas. Entre ambos espacios se establece un diálogo imposible, de recelos mutuos y de desigual desarrollo. Partimos de una realidad geográfica incuestionable: la despoblación de una considerable parte del país.

El 60 por ciento de los municipios españoles tenía a 1 de enero de 2016 menos de 1.001 habitantes, ocupaba el 40 por ciento de la superficie y apenas concentraba el 3,1 por ciento de la población. Los datos de Eurostat situaban a 19 provincias españolas entre las menos densas de la Unión Europea en 2015.

Estamos hablando de amplias porciones de Castilla y León, Aragón, Castilla-La Mancha pero también importantes áreas en Galicia, y zonas montañosas peninsulares, con densidades inferiores a las de Finlandia o cercanas a las siberianas. Es el Gran Trauma de la España Vacía, un movimiento migratorio que ha ocasionado la desplociónd e gran parte del país.

España rural

En la segunda parte, el autor analizará diversos mitos relacionados con la España rural-vacía, en los que encuentra las raíces de la difícil relación, animadversión, incomprensión o incluso temor existente entre ambos mundos, el urbano y el rural,  para concluir que se trata de una cuestión atávica de heterofobia, esto es, miedo al otro, a lo desconocido. Efectivamente, siempre han existido recelos por ambas partes, fruto del desconocimiento más profundo que de realidades sociales fundamentadas. Hoy en día, con el efecto televisión o más recientemente, internet, las diferencias entre ambos mundos se han mitigado pero hasta no hace mucho tiempo existía una gran separación tanto espacial como mental entre ellos. Se analizan las bases históricas de esas difíciles relaciones, la pujanza del mundo urbano y su desprecio hacia lo rural y los recelos del mundo rural hacia lo que venía de la ciudad, de esa Babilonia del pecado que representaban las ciudad. Nos hace viajar al mundo rural de principios de siglo, concretamente a la  comarca extremeña de Las Hurdes, a través de ese documental impactante y dramático dirigido por Luis BuñuelLas Hurdes. Tierra sin pan“, que critica (con un peculiar acento) el desamparo en el que se encontraba esta comarca española.

Posteriormente, tratará uno de los intentos de redención de este mundo rural abandonado a su suerte, por parte del mundo urbano: las Misiones pedagógicas de la II República, iniciativa cultural de la Institución Libre de Enseñanza y, sobre todo, del discípulo de Fernando Giner de los Ríos, Manuel Bartolomé Cossio (recomendamos la lectura del artículo de Javier Gimeno PerellóPor terrenos labrantíos: Las misiones pedagógicas de la II República” en Revista eCO nº 14). Iniciativa muy loable pero que se quedó en estado embrionario por el desastre posterior que significó la guerra civil y la dictadura de Franco que aplastó, manu minitari, todo lo que significó de cambio y mejora para el medio rural. Precisamente fue Franco quien puso la puntilla al mundo rural español, el mismo quien en plena guerra prometía a los agricultores un regreso a un pasado glorioso. en palabras del autor:

Franco estaba muy empeñado en industrializar el país, sobre todo tras el Plan de Estabilización de 1959 que puso fin a la autarquía. Y para ello no dudó en desplazar poblaciones, inundar pueblos, crear otros de la nada y dejar que las grandes ciudades se colapsasen con un éxodo rural que, aunque ya existía, no tenía las dimensiones que alcanzó entre 1950 y 1970. Franco se alzó con la promesa de devolver la grandeza a esos campesinos que eran descendientes del Cid y de santa Teresa, pero su política consistió en destruir sus medios de vida y arrasar con su cultura secular, de la que apenas quedó nada tras veinte años de industrialización forzosa.

En esta narración, el autor hace una mención muy emotiva al papel del profesorado que imparte clase en el medio rural, en su mayoría, jóvenes, interinos o en expectativa de un destino en ciudad, pero con muchas ganas de enseñar e innovar. De hecho muchas de las innovaciones pedagógicas actuales han comenzado en escuelas rurales. Pero no deja de tener cierto parecido a las misiones pedagógicas republicanas:

Llevan la cultura y la educación a los pueblos como un bien importado porque ellos mismos no se quedan. Al terminar las clases, vuelven a sus ciudades. Persiste, débil aunque rastreable, una idea de redención. Llevan al campo un reflejo de la vida urbana, una pequeña muestra, como viajantes de comercio, pero son pocos los que se sienten parte del lugar. Los pueblos siguen siendo un terreno de trabajo, un territorio en el fondo un poco extranjero al que les une un compromiso temporal.

Continúa realizando una revisión al mito de la España rural comenzando por la visión romántica que realiza Gustavo Adolfo Bécquer desde su retiro en el monasterio de Santa María de Veruela, al pie del Moncayo, un mundo de leyendas, misterios, criaturas fabulosas, brujas, demonios, etc., pero ignorando el contexto social y económico.

Igualmente alude a imágenes que formaron el imaginario de esa España vacía del interior, como la de la España forestal (el mito de la ardilla que podía recorrer de Norte a sur la península sin pisar el suelo) o la estereotipada del Quijote, la imagen de los viajeros extranjeros del siglo XIX o la de los paisajistas españoles del XX (Azorín, Unamuno, Machado o la más reciente de Julio Llamazares). Una imagen de una España dura, pobre, desolada, en parte, de abandono, algo siniestra, una literatura de la despoblación, como la que se desarrollará a partir de los años 60 con el gran éxodo rural, ese Gran Trauma, que profundizará el atávico abandono del campo español. ¿Un paisaje literatizado o una literatura del paisaje?.

Finalmente, el autor analiza una de las ideologías más peculiares existentes en España y en Europa: el Carlismo, surgido en el siglo XIX, profundamente rural y antiurbano, una especie de “venganza de una España que empezaba a vaciarse contra la España que empezaba a llenarse“, una cultura rural anclada en valores tradicionalistas y católicos, hoy en día residual, pero que ha dejado profundas huellas en los movimientos nacionalistas periféricos y, según el autor, en las instituciones autonómicas del resto del país o en la pervivencia de las diferentes lenguas peninsulares.

A manera de conclusión de esta segunda parte, el autor concluye:

A la España vacía real no le han quedado más que dos caminos: negar y destruir su propia tradición o representarla en una función ininterrumpida al gusto de aquellos que abandonaron hace mucho sus casas y sus calles.

En la tercera y última sección del libro, Sergio del Molino, narra la aparición de nuevos mitos urbanos ligados a la España vacía, la generada por los hijos de los emigrantes, el orgullo de ser de pueblo en la ciudad, la literatura charnega de Barcelona, los jóvenes autores como Jesús Carrasco, Lara Moreno, Ángel Gracia, José Vidal Valicourt o Hasier Larretxea, que tienen conciencia de que se procede de un lugar que ya no existe o que está a punto de dejar de existir. El cine, la televisión, también se hacen eco de ese España vacía y de esa “vuelta a los orígenes”,  la necesidad de buscar un referente al que asirse, un “útero en un mundo de probetas globalizadas“.

La España vacía, vacía sin remedio, imposible ya de llenar, se ha vuelto presencia en la España urbana

En definitiva, un ensayo que desde las primeras páginas te atrapa, te transporta a ese mundo rural, casi desaparecido, con una fuerte presencia del paisaje, cultural y natural, un ensayo con vocación literaria pero con un fuerte contenido geográfico. Un libro para aprender mucho.

 

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A cien años de la Revolución rusa. Planteamiento didáctico.

JORNADAS DE HISTORIA, 2017

El pasado jueves 30 de noviembre tuvimos la última sesión de estas Jornadas de Historia del CEP de Córdoba que hemos estado dedicando al centenario de la Revolución rusa. en esta última sesión hemos querido dar dos visiones diferentes de cómo se plantea o pude plantearse este transcendental tema en nuestras clases. De esta manera, invitamos a dos compañeros a que nos dieran sus visiones sobre este planteamiento didáctico. Fueron, por un lado, Rafael González Requena, profesor de Geografía e Historia en el IES Grupo Cántico de Córdoba quien dstacó la importancia de la Revolución rusa como modelo de acceso al poder por parte de la clase obrera y de reorganización de una sociedad opuesta la modelo burgués. Insistió en la importancia de la formación política del alumnado y encuadró el tema de la Revolución rusa en el actual curriculum oficial. El segundo ponente fue Raúl Ruano Bellido, igualmente profesor de Geografía e Historia en el IES Averroes de Córdoba.  Señaló tres aspectos fundamentales a partir de los cuales quería construir su ponencia: la narración histórica, excesivamente abstracta, según él, y conceptual, abogando por una historia más cercana, con más narración, captando la atmósfera de los hechos; en segundo lugar destacó la necesidad de una pluralidad de enfoques, lejos del pensamiento único que pueda darse sobre este acontecimiento, y finalmente, el concepto de ciudadanía, esto es, formar ciudadanos a partir de debates, trabajos en clase, etc, en los que se trabaje el presente con sentido de pasado.

Sin duda, unos planteamientos distintos pero complementarios, útiles para hacernos repensar lo que se hace en clase en referencia a este acontecimiento que marcó la historia del siglo XX.

Añadimos el vídeo de la sesión.

Publicado en General, Geografía, Historia

La Rusia contemporánea por Carlos Taibo.

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La 3ª sesión de las Jornadas de Historia del CEP de Córdoba  “A cien años de la Revolución rusa” contó con la presencia del profesor Carlos Taibo Arias,  profesor titular de Ciencia Política y de la Administración en la Universidad Autónoma de Madrid, quien impartió una conferencia titulada “La Rusia contemporánea” en la que describió, de forma magistral, la situación actual del país más grande del mundo. En dicha conferencia nos habló de diversos aspectos fundamentales para entender la complejidad de ese gran país como el problema territorial en la Federación Rusa, la política exterior rusa, con conflictos de marcada actualidad como Ucrania, Siria, los principios del sistema ruso y el poder de las grandes corporaciones rusas, las bases económicas y sociales, las fuerzas armadas rusas,  etc. Remarcó algunas ideas como la hostilidad de los medios informativos occidentales hacia Putín (por su falta de respeto a los derechos humanos, el apoyo a los oligarcas rusos, política expansionista hacia Crimea o Ucrania) pero, al mismo tiempo, alaban su decidida fortaleza (más aparente que real) para llevar a cabo su programa político. Igualmente, trata el espinoso tema de los oligarcas rusos (¿dominadores efectivos de la economía y política rusas?). Sobre la economía rusa hizo un interesante análisis sobre su evolución desde la caída de la Unión Soviética con la consiguiente crisis, los años del capitalismo salvaje, la recuperación del período 2000-2008 y la situación actual lastrada por la caída de los precios del petróleo y la crisis ucraniana.

La claridad y profundidad de sus argumentos nos sirvieron para conocer una realidad sumamente compleja y con multitud de aristas, un  país que aparenta más poder del que realmente  posee y que ni mucho menos puede identificarse con un patrón de eficacia política, económica y social.

A continuación añadimos el vídeo de su conferencia (por problemas técnicos no se ha podido incluir el final de la misma).

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1917: mujeres rusas y experiencia revolucionaria.

El pasado jueves tuvimos la segunda sesión de las Jornadas de Historia dedicadas a la Revolución rusa con la ponencia de la catedrática de Historia contemporánea de la Universidad Carlos III de Madrid Montserrat Huguet Santos  titulada “1917: mujeres rusas y experiencia revolucionaria“. El objetivo principal de estas jornadas era abarcar algunos aspectos de la Revolución rusa que no son habitualmente tratados en foros historiográficos o en los mismos textos didácticos como son el papel de los anarquistas o el de las mujeres en el proceso revolucionario. La profesora Huguet trató magníficamente este último aspecto. Desde una perspectiva intrahistórica hizo un recorrido por cuatro aspectos fundamentales en los que podemos analizar dicho papel: el aspecto militar, esto es, la participación de las mujeres en el ejército, las mujeres como enfermeras, el frente domestico y el feminismo, para finalmente, analizar si el proceso revolucionario significó una mejora significativo de la posición de la mujer en Rusia. Igualmente, destacó las aportaciones personales de algunas mujeres que se significaron    en esta Revolución como fueron Nadiezhda Krúpskaya, Inessa Armand, Natalia Sedova, Alexandra Kollontái o Larisa Reisner.

A continuación mostramos la grabación de la sesión: