Publicado en General, Geografía

¿Qué es la Psicogeografía? (III)

(Continuación)
4. Lugares aburridos: Existen lugares que por su fisonomía, configuración, trazado, etc, motivan poco, incluso provocan aburrimiento. Por ejemplo, algunas edificios de fachadas monótonas (ejemplo, grandes superficies comerciales) provocan que los peatones aceleren su paso, que no se detengan. Los urbanistas intentan evitar este tipo de espacios que no despiertan la curiosidad, base de nuestro cerebro, como indica la neurociencia. Nos atrae la complejidad visual. Entonces, ¿por qué hay espacios aburridos, monótonos?. Ellard nos habla de diversas causas:  económicas(son más baratos de construir), pueden dar imagen de seriedad (bancos), se seguridad (centros comerciales), pero también debido a la escasa cultura estética o la influencia de las nuevas tecnologías (realidad virtual frente a la realidad).
5. Espacios de ansiedad: Lugares como discotecas, espacios deportivos, desfiles, manifestaciones, congregaciones religiosas, etc. pueden generar ansiedad. La ansiedad puede ser adaptativa pero también puede desencadenar patologías. Existen investigaciones que demuestran que puede haber determinados rasgos de nuestro entorno construido que provocan ansiedad y una exposición reiterada a esos elementos puede generar cambios en el cerebro, que pueden desembocar en estrés o incluso trastornos psiquiátricos graves. Elementos como el ruido, tráfico rodado, determinadas formas arquitectónicas, la exposición a amenazas ambientales, factores interpersonales (vida urbana = vivir entre desconocidos), miedo a la delincuencia (teoría de las ventanas rotas), influencia de entornos desordenados, etc.
6. Espacios sobrecogedores: Existen espacios que provocan en las personas sensaciones de asombro,  sobrecogimiento, sentimiento de transcendencia ( como lo que tienen que sentir los que observan la Tierra desde el espacio), percepción de la grandeza de algo (monumento, obra artística, lugar natural especial …). La construcción de grandes edificios está relacionada con ciertos elementos de la naturaleza humana relativos al mantenimiento del poder y del orden social (muy utilizado por los poderes establecidos, sobrecoger).
Finalmente, Ellard analizará la relación existente entre espacio y tecnología, el impacto de determinadas tecnologías como la realidad virtual (el mundo en la máquina), que provoca una pérdida de contacto con el mundo real, pero que, por su nivel de desarrollo, es capaz de transmitir sensaciones reales, recrear espacios, contemporáneos o históricos, aprovechando la increíble capacidad de la mente humana de poder evadirse, imaginar,. El autor analiza algunas aplicaciones de realidad virtual como Second live, la creación de avatares, o determinadas aplicaciones educativas (experimento para situar a todos los alumnos en la parte central del aula, en la que se aprende más y mejor), simulaciones sobre espacios y formas, diseño arquitectónico, puede servir para desvelar datos  acerca de cómo abordar determinados problemas habitacionales e incluso urbanísticos. También podemos hablar de su aplicación personal (vídeos juegos), experiencias vitales (recreaciones de personas muertas, conflictos bélicos, visita a lugares exóticos, …). No obstante, para el autor, esta tecnología no está exenta de riesgos, como el síndrome de la desorientación metafísica, que puede provocar una ya de por sí frágil  comprensión del espacio geográfico. Indudablemente, , los entornos virtuales pueden eliminar las limitaciones de los entornos reales y adaptarlos a cada persona con el consiguiente peligro de ser utilizado por empresas para su interés económico.
La relación entre espacio y tecnología puede leerse, también, en sentido inverso: la máquina en el mundo, para tratar aspectos como la computación ubicua a través de los smartphones. El impacto de esta tecnología en nuestras vidas ha sido brutal, sobre todo la geolocalización o la realidad aumentada. No obstante, también pueden provocar problemas, no sólo cuando no hay conexión, si no de dependencia del dispositivo. Se ha detectado una gran influencia en el cerebro (pérdida de capacidad natural de orientación, empobrecimiento de las células del lugar en el hipocampo). La tecnología provoca un comportamiento adaptativo negativo pero no impuesto, interesante para aprender, juegos basados en la geolocalización, proporcionar información precisa sobre el entorno, también pueden servir para proporcionar información sobre el comportamiento de los usuarios, importante para las empresas. Ellard manifiesta que estamos en un nuevo estadio de la transformación cibernética del espacio y los lugares: el internet de las cosas, los lugares se hallan penetrados por dispositivos  y sensores, los dispositivos se relacionan entre sí, tanto a escala personal como escala urbana (tráfico, recursos, ..). Se señalan algunos peligro de esta sobreexposición a las tecnologías como el control que puede ejercer el software sobre nuestras vidas, o el uso que hagan determinadas empresas de la in formación que generan estos dispositivos, la sensación de dependencia, indefensión e infantilizacion,  en algunos momentos. Por otro lado, critica el modelo de las llamadas ciudades inteligentes que, en algunos casos, han demostrado su ineficacia (los seres humanos se demuestran caóticos, impredecibles, anárquicos).
A pesar de todo ello, el autor señala que nos encontramos en el umbral de un nuevo tiempo en el que el acceso a la tecnología cambiará totalmente nuestra vida, nuestro entendimiento de lo real, del espacio, de lo que nos rodea.
En definitiva, C. Ellard nos introduce en un mundo de gran interés, acerca la psicología a la Geografía y nos ayuda a entender el mundo que nos rodea. Esta perspectiva puede tener unas interesantes aplicaciones en nuestras clases de Geografía, remarcar aspectos perceptivos en el estudio de la Geografía, como el paisaje o la Geografía Urbana. Analizar las sensaciones que los lugares provocan en los alumnos/as, pero también lo que podemos hacer para transformar las sensaciones negativas de determinados espacios en otras más positivas, pueden ser algunas de las aplicaciones de este enfoque.  Los analizaremos en otra entrada.
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Publicado en Educación, General, Opinión

Sobre el uso de los dispositivos móviles en el aula

La polémica sobre el uso de los móviles en clase está más viva que nunca. Las noticias que nos han llegado de Francia han reavivado en nuestro país este debate muy presente en nuestros centros educativos. Hace algún tiempo nos hacíamos eco de un estudio sobre el uso de los dispositivos móviles en las aulas. en ese estudio se hacía una valoración muy positiva del impacto que tenía el uso de estos dispositivos (tabletas, smartphone). Este estudio formaba parte del proyecto Samsung Smart School está coordinado por el INTEF y Samsung España. El último informe sobre el desarrollo de este proyecto se puede descargar en el siguiente enlace.

En la siguiente charla TED de Francesc Pedró, jefe del Área de Políticas Sectoriales y TIC de la UNESCO, centra perfectamente esta cuestión:

Y en este artículo se completa la información proporcionada por el autor.

En este artículo de “El diario de la Educación” se han sintetizado los pros y contras del uso de los dispositivos móviles en las aulas.

 

Publicado en Geografía

¿Qué es la Psicogeografía ? (II)

 Colin Ellard comienza su libro resaltando la importancia que tiene la naturaleza para el ser humano pero señala la dramática desconexión que existe en la actualidad entre el medio y el hombre. Así, afirma que “el entorno que hemos construido y en el que nuestros cuerpos y nuestras mentes han evolucionado está tan desconectado del mundo natural que la mayoría de nosotros, cuando nos vemos inmersos en la naturaleza, descubrimos que casi todos los mecanismos mediante los cuales solemos regular nuestras interacciones con el espacio resultan inútiles” (página 32). Y, a pesar de ello, añade “pese a la falta de familiaridad del habitante medio de una ciudad con la gramática y el vocabulario del entorno natural, seguimos poseyendo débiles ecos de una conexión honda y primigenia con el tipo de entorno que conformó nuestra especie” (pg. 33). Efectivamente, esa conexión débil pero primigenia está presente en muchas de las decisiones que, consciente o inconscientemente, toman las personas respecto al lugar que habita. Es, por ejemplo, la preferencia, innata, por localizaciones que nos permitan ver sin ser vistos (perspectiva) o por zonas rodeadas de espacios abiertos, verdes, cimas de montañas o por las superficies curvas.  De esta forma, afirma el autor “El trabajo de personas como Appleton y los Kaplan apunta que estamos programados para buscar tales entornos, supuestamente porque nos retrotraen a tiempos en los que estar rodeados por el tipo adecuado de árboles y praderas aumentaba nuestras probabilidades de llegar a la vida adulta y tener descendencia” (pg 41).   Este hecho ha desembocado en propuestas urbanísticas que tienen en cuenta los sentimientos y las acciones humanas, aspectos estos que no son solamente de la actualidad si no que podemos rastrearlos desde los primeros asentamientos humanos. Más cercanos a nosotros se encontraría el diseño de los interiores de las viviendas, o el de los centros comerciales,  de puentes, de casinos, etc. Es la línea que pronostica el autor que se seguirá en la construcción de nuevos espacios: tener en cuenta los sentimientos, la percepción de las personas que habitan esos espacios.
Parque Pilestreder (Oslo, Noruega) . Proyecto ecológico

Un ejemplo del nuevo urbanismo en el que se intenta integrar la naturaleza en el diseño arquitectónico:

Colin Ellard establece una tipología de lugares que desarrollan diferentes sentimientos, emociones, reacciones en las personas:

  1. Lugares de afecto
  2. Lugares de deseo.
  3. Lugares aburridos.
  4. Lugares de ansiedad.
  5. Lugares sobrecogedores.
1. Lugares de afecto. “En el tranquilo núcleo de aquel pequeño bosque de helechos notaba mi corazón ralentizarse y mis músculos relajarse”  (pag. 59). Son éstos espacios o lugares que nos relajan las sensaciones que experimentamos, que suelen estar relacionados con gratos recuerdos y pueden ejercer una influencia considerable con nuestra vinculación afectiva a ellos.  Son “espacios hogareños“. Nos atraen determinados colores y formas, sobre todo los que tienen cierta relación con la naturaleza e incluyen cosas como disfrutar de las vistas, espacios con formas que crean seguridad y privacidad. Esta concepción afectiva de los espacios está teniendo mucha influencia en los diseños de nuevos espacios urbanísticas pero también en el diseño de interiores: espacios agradables, cercanos, afectivos,hogareños, como los diseños de F.L. Wright. Vendría a representar la “poética del espacio” que diría Gaston Bachelard.
Casa de la Cascada (Fallingwater), Mill Run, Pennsylvania (1937).
2. Lugares de deseo. “Podemos aprender a amar un edificio o un lugar del mismo modo que aprendemos a amar a una persona” (pag. 93). Existen lugares hacia los que sentimos una clara y fuerte sensación de apego. Son espacios que amamos, por diversos motivos, personales, colectivos, de identificación con ellos, por tradiciones. Pero, también, pueden seer espacios que nos estimulan, como los parques temáticos, que tan de moda están en la actualidad,  los casinos, museos o los centros comerciales. Espacios que llegan a ser focos de atracción de masas pero que, por múltiples causas, pueden caer en desgracia. El autor indaga en las causas por las que estos espacios son atrayentes, estimulantes y se pueden llegar a amar. Incide especialmente en el caso de los centros comerciales, en los que detecta una nítida relación entre el diseño de estos espacios y el deseo y placer de comprar. Todo contribuye a ello, desde el mobiliario, la música de fondo, la iluminación, todo un ambiente propicio para adquirir lo que necesitamos pero sobre todo aquello que no se precisa.
Un lugar para amar. Cañón del Río Lobos, Soria.
Un lugar para el placer de comprar. Galerías Lafayette (París)
(Continuará…)
Publicado en General, Historia, Jornadas

II Congreso Internacional sobre Marco Aurelio y su legado.

El próximo fin de semana tendrá lugar en Espejo (Córdoba) el II Congreso Internacional sobre el emperador romano Marco Aurelio. Tal y como hicimos con el I Congreso, damos noticia de tan excepcional evento.

El Ayuntamiento de Espejo (Córdoba) y el Departamento de Ciencias de la Antigüedad y de la Edad Media de la Universidad de Córdoba (UCO) organizan el II Congreso Internacional “Un emperador para la eternidad: la Roma de Marco Aurelio y su legado, que se desarrollará en la ciudad de Córdoba y en la localidad de Espejo los días 19, 20 y 21 de octubre de 2018.

El Congreso, ofertado también como curso de la UCO, se centrará en la figura del emperador romano Marco Aurelio, en su época y en su legado. Se celebrará en la capital cordobesa y en la localidad de la que era oriundo, Espejo, antiguo municipio romano de Vcubi. A lo largo de estos días se analizará un conjunto de temas relacionados con la figura del emperador Marco Aurelio: su pensamiento y filosofía de vida, su forma de gobierno, su procedencia, el mundo cultural, urbanístico y económico bajo su principado, y su legado e imagen en la posteridad.

El Congreso será un foro de encuentro y discusión, con participación interdisciplinar de las áreas de filología, historia, filosofía y los estudios de recepción. Se expondrán, contrastarán y transferirán los resultados de esas investigaciones a la comunidad científica internacional y también al público general. Asimismo, como medio eficaz de difusión y transferencia, se prevé editar un libro que contenga las conferencias, sesiones científicas y paneles.

La dirección académica del Congreso está a cargo del  Gabriel Laguna Marical, Catedrático de Filología Latina de la UCO  y  Alberto Monterroso Peña, profesor de latín del IES Blas Infante (Córdoba).

El programa del Congreso es el siguiente:

Información sobre la INSCRIPCIÓN CONGRESO.

Publicado en General, Geografía

¿Qué es la Psicogeografía? (I).

Imagen: pixabay

Acabo de terminar de leer el libro de Colin Ellard titulado “Psicogeografía. La influencia de los lugares en la mente y en el corazón” (Edita Ariel, Barcelona, 2016). Con este trabajo, C, Ellard, director del Laboratorio de investigación para entornos virtuales inmersivos de la Universidad de Waterloo en Canadá, intenta demostrar la relaciones que se establecen entre los lugares y los individuos, esto es, cómo los lugares afectan emocionalmente a las personas que interactúan con ellos. El autor se mueve en ese punto de encuentro entre la psicología y la geografía que se ha venido en llamar Psicogeografía, definida en 1958 por la Internacional Situacionista como el “estudio de los efectos  precisos del medio geográfico, ordenado conscientemente o no, al actuar directamente sobre el comportamiento afectivo de los individuos“.

Aunque el origen de este enfoque es bastante anterior a esa fecha (hunde sus raíces en ciertos ambientes intelectuales del Londres del siglo XIX o del movimento surrealista francés de principios del siglo XX) fue el francés Guy Debord [Introduction à une critique de la géographie urbaine, 1955], quien daría origen a la teoría psicogeográfica, continuada, posteriormente, por autores como Michel de Certeau(“L’invention du quotidien“, 1980) o Iain SinclairActualmente, la mayor parte de la producción psicogeográfica se realiza en universidades anglosajonas o instituciones como la London Psychogeographical Association, pero con unos planteamientos de crítica hacia vanguardias artísticas y especialmente urbanísticas. No obstante, algunas de sus aportaciones siguen teniendo una cierta vigencia y, desde luego, pueden ser de gran utilidad. Es , por ejemplo, el caso de la técnica de la deriva, muy interesante como técnica de trabajo e investigación en urbanismo y que podríamos aplicarla, con ciertas adaptaciones a nuestros niveles educativos.

En líneas generales, podemos decir que la Psicogeografía está muy cercana a la Geografía de la Percepción o Humanística trabajada por autores como Lynch, Yi Fu Tuan o Anne Buttimer. En éstos últimos predomina el enfoque geográfico sobre el psicológico, tratando de incorporar los motivos, las emociones, la percepción que tienen los individuos sobre el medio que les rodea y con el que interactúan. Sobre K. Lynch ya tuvimos ocasión de tratar en una entrada anterior a propósito de su libro “La imagen de la ciudad“. Yi Fu Tuan estudió  las conexiones existentes entre el espacio geográfico y los individuos, definiendo el concepto de “topofilia” con el que pretende superar el concepto de “espacio” para definir el de “lugar”, al añadir los lazos afectivos, simbólicos, culturales que unen al individuo con el lugar que habita.  Es preciso, por consiguiente, estudiar la complejidad y ambigüedad de las relaciones entre las personas y los lugares, relaciones que habían sido desdeñadas, tradicionalmente, por el enfoque positivista. La profesora Buttimer, recientemente desaparecida, es la geógrafa de la vida cotidiana, de la idea de espacio vivido (lifeworld), según la cual, para comprender el espacio geográfico es preciso incluir el mundo de los sucesos, los negocios y el de los valores, pero también la experiencia personal, todo aquellos elementos, algunos precognitivos, que expliquen el sentido de identidad y pertenencia a un lugar y, en definitiva, transformar el espacio en algo verdaderamente significativo.

La psicogeografía pretende insertar los estudios psicológicos dentro de su contexto espacial para demostrar que las funciones psicológicas superiores pueden variar según los diferentes lugares, modos de vida o realidades concretas en las que los grupos sociales o los individuos se inserten, esto es, los lugares pueden afectar a los comportamientos humanos. En cierta forma se trata de estudiar un mismo fenómeno desde un doble enfoque: de manera simplificada, podemos decir que la Geografía de la percepción estudia cómo percibimos un lugar, en tanto que la percepción se convierte en un factor fundamental para entender el espacio, su presente, su dinamismo, pero también su pasado y su futuro. La psicogeografía estudiaría cómo ese lugar afecta a nuestro comportamiento o a nuestra percepción del mismo. Las implicaciones de esta perspectiva pueden ser muy interesantes, sobre todo, en el plano del urbanismo, en donde más difusión han tenido.

Pero, también, podemos utilizar este enfoque para analizar espacios cercanos a nosotros o nuestros alumnos/as, desde el propio centro escolar, el entorno en el que se  mueven los alumnos/as y ensayar diferentes respuestas psicogeográficos a las percepciones que se tienen de estos espacios. Como ejemplo de esto, podemos recomendar la intervención realizada por Siro López en el II Encuentro #Realinfluencers titulada “Transformar un centro educativo en un espacio creativo“.

En la siguiente entrada trataremos de comentar algunas de las interesantes ideas que ha aportado Colin Ellard en su libro.