Profesorado investigador: Dos iniciativas de interés.

1 11 2009

En los próximos días tendrán lugar dos iniciativas de interés. Por un lado, la Asociación de Profesores de Geografía e Historia de AndalucíaHespérides“,cartel-malaga el XVIII Curso de Perfeccionamiento “LA INDUSTRIALIZACIÓN EN ANDALUCÍA: UN ANÁLISIS DEL PASADO, EL PRESENTE Y EL FUTURO DE LA ESTRUCTURA INDUSTRIAL DE MÁLAGA”, que se celebrará entre Mijas, Marbella y Málaga los días 12,13 y 14 de Noviembre de 2009. Hespérides realiza una más que destacable labor como plataforma de difusión de los trabajos de investigación del profesorado de Geografía e Historia a través de su revista, publicaciones, cursos de perfeccionamiento, como este que mencionamos, su página web, etc. Sin duda, hay que crear cauces de difusión a las inquietudes investigadores de una parte importante de este profesorado que, sacando tiempo de donde en ocasiones no lo hay, desarrolla una meritoria labor de investigación, no del todo reconocida.

Por otro lado, del 27 al 29 de noviembre próximo, tendrá lugar en Palma del Río (Córdoba), el II SEMINARIO MARÍA DE CAZALLA bajo el título de “Pecadores, heterodoxos y delincuentes. Indisciplina social y estado confesional en la España moderna (siglos XVI – XVII)“. Este Seminario es obra del trabajo de un grupo de jóvenes investigadores, entre los que hay profesores de secundaria, universidad, etc.,  que han conseguido, en tan sólo dos ediciones, convertirse en un prometedor referente internacional sobre heterodoxia. El número de comunicaciones presentadas y la calidad de las mismas lo hacen ser una meritoria iniciativa.

El Centro del Profesorado de Córdoba va a colaborar  con esta última iniciativa puesto que creemos que es necesario ayudar, en la medida de nuestras posibilidades, a estas actividades que, aunque no tengan un prioritario carácter pedagógico, si sirven para difundir las actividades no lectivas de nuestro profesorado. En este enlace está el programa del Seminario y los resúmenes de las ponencias.

Indudablemente, el trabajo que realizan estos compañeros y compañeras fuera de su horario lectivo es digno de resaltar y debería ser más apoyado por la administración, mejorando los canales de comunicación con la universidad, facilitando el acceso a encuentros  nacionales o internacionales, integrándose en los equipos de investigación universitarios, reducción de horario lectivo, etc. Todas esas demandas que realizan y han realizado en numerosos manifiestos, encuentros, etc. Sin embargo, personalmente, hecho de menos más investigación del profesorado en el aula, en didáctica de sus áreas, con el alumnado de Secundaria, esa investigación que, de una manera prioritaria, debería ser el centro de sus inquietudes investigadoras. Se trata de que la Secundaria sea un fin en sí mismo y no sólo un medio, en ocasiones transitorio, a la espera de dar el salto a la Universidad.  Incluso cuando se llega allí, los medios, tiempos y personal disponible, deberían orientarse, en una porción mayor de lo que se hace en la actualdiad, a mejorar las propuestas didácticas para Secundaria. Nuestras disciplinas del ámbito son un botón de muestra más que significativo en este sentido.





Métodos y Estrategias de innovación e investigación educativas (II).

3 11 2008

El pasado 21 de octubre comenzamos el curso titulado “Métodos y Estrategias en Innovación e Investigación Educativa” , con el que pretendíamos, como indicamos en un post anterior, proporcionar al profesorado una serie de claves que sirvieran de incentivo para introducirle en los procesos de innovación e investigación en el aula. Pienso que un ambiente de desmovilización y desmotivación del profesorado, cuando las preocupaciones profesionales de los docentes van por otro lado, la investigación y la innovación en metodologías didácticas pueden suponer un revulsivo necesario para el mismo. Sin embargo, la asistencia al curso parece que no confirman este planteamiento.

La sesión inicial corrió a cargo del profesor de la Facultad de Ciencias de la Educación de la Universidad de Córdoba D. Ignacio González López, que presentó la ponencia “Nuevas perspectivas en innovación e investigación en educación”. La exposición giró en torno a los siguientes aspectos:

  1. Marco Normativo para la elaboración de proyectos.
  2. Modelos y ámbitos de innovación educativa.
  3. El proceso de investigación en educación.
  4. Modalidades de investigación en educación.
  5. Técnicas e instrumentos de recogida de información.
  6. Casos prácticos y elaboración de proyectos.

A pesar de lo ambicioso de la propuesta, el profesor González supo realizar un ejercicio de síntesis de gran interés. Tanto la presentación que realizó (que añado a continuación) como el contenido de la misma están a disposicón de los interesados en el aula virtual del CEP.

La segunda sesión estuvo a cargo del profesor D. Julio Barroso Osuna, miembro del Departamento de Didáctica y organización educativas de la Universidad de Sevilla. Su ponencia se tituló “Nuevas tecnologías aplicadas a la Educación”. En ella se dió una visión panorámica de las herramientas TIC disponibles para el profesorado, haciendo especial hincapié en las denominadas herramientas web 2.0 tales como el “caza tesoros”, las wikis, las webquests, etc.

En la tercera sesión se profundizó en las herramientas colaborativas en red. La ponente fue la profesora del IES “Averroes”, Dª Marta Pacheco Gras.

Como hemos indicado anteriormente, la asistencia está siendo muy escasa ¿poco interés en la temática? ¿saturación del profesorado? ¿otras causas?. Lo cierto es que no se está viendo una adecuada respuesta para lo que el curso y su temática podían suponer.





Innovación e Investigación en Educación (II).

4 10 2008

Una de las primeras reflexiones que nos hacemos en torno al tema de la innovación y de la investigación educativas es el de su conceptualización. Investigación, innovación, renovación, mejora, cambio, son conceptos que suelen confundirse y que es preciso definir claramente para saber de qué estamos hablando. Esta confusión conceptual procede, precisamente, de la existencia de una correlación muy estrecha entre dichos conceptos. Desde el punto de vista etimológico, innovar es introducir algo nuevo, diferente, respecto a lo anterior. En principio, la introducción de innovaciones conlleva una mejora respecto a lo que se venía haciendo. No obstante, no siempre es así. En la mayoría de las ocasiones llamamos innovación a lo que es sólo una mejora en los métodos, materiales o recursos utilizados habitualmente. Por ejemplo, la introducción de los power point como apoyo de las lecciones magistrales, mejora el método, pero no supone una innovación metodológica.

Las innovaciones pueden suponer cambios positivos, lo que implica una mejora del sistema, pero también pueden acarrear cambios negativos, lo que llevaría a invalidar dichas innovaciones.

Quizás la clave del concepto de innovación radica en su carácter deliberado, es decir, no es fruto de una ocurrencia o una casualidad, sino de un proceso bien planificado y sistematizado. Efectivamente, creemos que la innovación debe considerarse como un proceso en el que intervienen una serie de elementos cuya puesta en funcionamiento responde al deseo de avanzar, de mejorar a partir de unos planteamientos metodológicos que, en cierta manera, se consideran obsoletos por ineficaces o, cuando menos, poco flexibles para hacer frente a las nuevos retos que se nos presentan.

Si entendemos, por consiguiente, la innovación educativa como un proceso, debemos señalar, aunque sea de manera sintética, los elementos que lo componen:

  1. Un (unos) problema (s) detectado y que requiere una solución que supera los métodos y recursos disponibles en ese momento.
  2. Unas personas (docentes principalmente) que intentar buscar soluciones a esos problemas mediante métodos y recursos nuevos y que se implican en estos procesos de cambio. Comprometidos con la educación, en definitiva.
  3. Unas instituciones que apoyan (o al menos no dificultan) la labor de esos emprendedores.Somos de la opinión que una adecuada política educativa puede predisponer favorablemente al profesorado hacia la innovación educativa. Pero, de la misma manera, unas decisiones políticas poco acertadas pueden conducir a su inmovilismo (ejemplo ¿la gratuidad de los libros de texto?).
  4. Unas ideas que sirven de soporte teórico al proceso y cuya puesta en práctica supone la base del proceso.

La conjunción positiva de esos elementos debe producir la transformación de la práctica docente.

Sin duda, la figura del docente es clave en todo este proceso de innovación. Y aunque una parte muy importante del profesorado está convencido de lo positivo de la innovación, nos encontramos con una serie de obstáculos (de “pecados capitales” como se indica en el power point que añado al final del texto) que dificultan la puesta en marcha de estos procesos. En síntesis, podemos destacar los siguientes problemas:

  • La “inercia institucional”, entendida ésta como la tendencia a seguir trabajando tal y como se ha hecho siempre, esto es, enseñar como nos han enseñado. Esta postura es propia de los que se encuentran más seguros con los métodos tradicionales y que huyen de todo cambio (quizás por no perder esa seguridad) o simplemente que buscan comodidad.
  • El individualismo: existe una tendencia muy marcada, especialmente entre el profesorado de secundaria, hacia el individualismo. Nos encerramos en nuestras aulas como si de un reino de taifas. se tratase. La innovación supone la colaboración, el apoyo mutuo, el intercambio de ideas entre profesores y profesoras. Pero, al mismo tiempo que defendemos nuestro individualismo, también nos mostramos corporativistas, supeditando el interés del colectivo de enseñantes a los generales de la comunidad educativa.
  • La formación del profesorado es, sin duda, uno de los más importantes obstáculos al desarrollo de los procesos de innovación. Deficiencias en la formación inicial, pero también en la formación continúa y permanente del profesorado. No basta con conocer bien la materia que se enseña, sino que es preciso dotarse de métodos y recursos que favorezcan el aprendizaje. Es preciso formarse continuamente, conocer nuevos métodos de enseñanza y aprendizaje y, a partir de la realidad de cada uno, iniciarse en procesos de innovación que respondan a las propias necesidades del docente. Pero, para llegar a ello, es preciso conocer la esencia del proceso, sus fases y metodologías para hacerlo de manera sistemática. Aquí, sin embargo, nos encontramos con el obstáculo ( o no) de la voluntariedad de la formación del profesorado. Más adelante discutiremos este hecho.
  • Otros obstáculos pueden ser la excesiva carga burocrática a la que debe atender el docente, los escasos apoyos institucionales, la escasa divulgación de las innovaciones educativas, etc.

Seguiremos en el próximo post.





Métodos y Estrategias de innovación e investigación educativas.

27 09 2008

Acaba de ser convocada en el CEP de Córdoba una actividad que creemos que puede ser interesante. Se trata del curso de Formación Continúa (Código 08148FC19) titulado “Métodos y Estrategias de innovación e investigación educativas”. El objetivo fundamental de esta actividad es introducir al profesorado asistente a los métodos y técnicas de investigación e innovación en el aula.  Creemos que existe un importante número de profesores y profesoras que realizan prácticas innovadoras en sus clases, prácticas con las que pretenden dar una enseñanza de mayor calidad y, sobre todo, salirse de los métodos tradicionales que, dicho sea de paso, se revelan, en un alto porcentaje, inadecuados para la realidad que nos encontramos en las aulas actuales. Muchas de estas “innovaciones” se suelen hacer de una forma poco sistemática, a impulsos, sin un proyecto previo. Somos de la opinión que la innovación y la investigación en educación son claves esenciales para dar calidad al sistema educativo.  Asimismo, creemos que la innovación debe ser vinculada con la idea de modificación de actitudes, procedimientos y modos de hacer del profesorado que, en su conjunto, repercuten en una mejora de su práctica docente.

Por otro lado, pensamos que los cursos que realizamos en los CEP (y falta una adecuada investigación sobre este particular) no tienen, en la mayoría de las ocasiones, una aplicación práctica inmediata al aula. Sería interesante, también como forma de evaluar lo oportuno del sistema, conocer los efectos de estas acciones formativas en el cambio de la práctica docente.

Con esta actividad pretendemos que la teoría (necesaria por otra parte para sistematizar los procesos de innovación) tenga una aplicación directa al aula. Se trata de fomentar la figura del profesor innovador e investigador, que cuestiona su práctica docente y busque sus soluciones. No obstante, dado lo ambicioso de este objetivo, nos planteamos, previamente, ver la respuesta del profesorado y, si es suficiente, proyectar, posteriormente, itinerarios formativos más completos y adecuados a las demandas del profesorado.

Es por ello, por lo que, en el diseño de la actividad, hemos alternado teoría y práctica, hemos reservado un papel estelar a las TIC’s pero también al trabajo de campo, fundamental para nosotros, para los que creemos que hay que enseñar en contacto con la realidad, con el medio en el que se desarrolla el alumnado y con la Naturaleza, por supuesto.

Comenzaremos el curso con una sesión introductoria a cargo del profesor de la Universidad de Córdoba D. Ignacio González López que nos hablará sobre las “Nuevas perspectivas en innovación e investigación en educación“, es decir, veremos una panoramica actual del tema, desde dónde partimos, en dónde estamos y hacia dónde vamos en esta materia.

En la sesión del 23 de octubre, el profesor de la Universidad de Sevilla y miembro del Grupo de Tecnología Educativa D. Julio Barroso Osuna tratará el tema de las “Nuevas tecnologías aplicadas a la Educación“. En esta sesión, se dará un visión de conjunto sobre las nuevas tecnologías, sus posibilidades didácticas y veremos ejemplos prácticos de dichas tecnologías. Por cierto, es interesante ver la página que tiene dicho grupo de investigación de la Universidad de Sevilla ya que han liberado una serie de cursos, de gran interés, relacionado con las TIC’s y la educción.

Posteriormente, tendremos dos sesiones prácticas a cargo de profesores que han llevado a sus clases las nuevas tecnologías: se trata de la profesora del I.E.S. “Averroes” de Córdoba, Dª Marta Pacheco, que nos hablará de las herramientas colaborativas disponibles en internet, concretamente de Google y de los profesores D. Joaquín Mesa Sánchez y D. Antonio Gómez Carmona, profesores del I.E.S. “Gran Capitán” que nos presentarán la ponencia “Los blogs como herramienta de innovación educativa“.

El día 6 de noviembre tendrá lugar la intervención de D. José Manuel Ríos Ariza, director del Departamento de Métodos Investigación e Innovación Educativa de la Universidad de Málaga. Su ponencia versará sobre “Fases y estrategias de innovación educativa“. En ella pretendemos dar las claves para sistematizar todo proceso de innovación e investigación que se quiera llevar a la práctica.

Para finalizar el curso tendremos la parte dedicada al trabajo de campo y sus posibilidades didácticas. Estará impartida por el profesor de secundaria D. José Aumente Rubio con el que, además, realizaremos un itinerario práctico por los arroyos Bejarano y del Molino, en la Sierra de Córdoba.

En definitiva, queremos inicar y propiciar, modestamente, la figura del profesor innovador, que aplique en sus clases los conocimientos que se impartan en este curso, para, en definitiva, contribuir a una necesaria mejora de nuestra práctica docente. Esperemos que el curso tenga éxito.





Innovación e Investigación en Educación (I).

8 09 2008

Existe un acuerdo prácticamente generalizado sobre la importancia de la innovación y de la investigación educativa llevadas a cabo por el propio profesorado así como sobre la necesidad de desarrollar competencias para estas dos labores en los procesos de formación inicial y permanente. El II Plan Andaluz de Formación Permanente del Profesorado (2002)  incluye como uno de sus objetivos prioritarios “Producir mayor conocimiento educativo favoreciendo y valorando la diversidad, la innovación, la experimentación y el compromiso con la mejora de la educación“. Este planteamiento no es ni mucho menos nuevo: podemos remontarlo prácticamente a las ideas de Dewey, de finales del siglo XIX, creador de la denominada “escuela experimental” en la que los docentes ponían a prueba los principios para una educación en la democracia. Toda la pedagogía posterior a incidido en la importancia de este aspecto esencial en la tarea docente.

Dado que vamos a convocar una actividad tendente a propiciar la investigación e innovación en el aula (de la que daremos puntual noticia), hemos creído interesante abrir una serie de apuntes en la que centremos este aspecto.

En primer lugar queremos dar noticia de la convocatoria de las I Jornadas Andaluzas de Innovación e Investigación Educativa que bajo el lema “Cambiar la escuela de hoy para avanzar en la sociedad de
mañana
” tendrán lugar en Granada los próximos 29 y 30 de octubre. Como se indica en la convocatoria, el objetivo de estas jornadas es dar a conocer “el estado actual de la innovación e investigación educativa en Andalucía, su incidencia en la sociedad actual y las posibles perspectivas de futuro“. Según se asegura en esta convocatoria, “casi un 40% del profesorado está implicado en proyectos de innovación y/o de investigación educativa con el compromiso común de proporcionar en cada momento la mejor educación posible. Conocer y difundir sus líneas de trabajo, pulsar su opinión y grado de satisfacción con respecto a los proyectos que vienen desarrollando los centros, y reflexionar sobre sus logros y dificultades, son algunos de los objetivos que se pretenden alcanzar con estas Jornadas“. Loable compromiso. Desde la administración educativa se ha intentado promover, con mayor o menor acierto, la investigación e innovación educativa (proyectos específicos, premios, programas de TV, becas, etc.). Nos planteamos dos cuestiones iniciales. En primer lugar, nos preguntamos si este esfuerzo se ha realizado de una manera sistemática o bien ha surgido “por generación espontánea“, fruto de las propias iniciativas e inquietudes del profesorado. Y en segundo lugar, si esta innovación e investigación ha tenido una repercusión directa y positiva en el aula.

Sobre la primera cuestión, nos surgen numerosas preguntas y dudas: creemos que la innovación e investigación en educación varía mucho en función de la etapa educativa que consideremos. No descubrimos nada nuevo si decimos que la etapa en la que mayores esfuerzos se han realizado en este sentido es la Educación Infantil. Esta tarea se reduce  bastante en Primaria y mucho más en Secundaria. ¿Porqué se produce este hecho?. La falta de una adecuada formación inicial en el profesorado de secundaria ¿puede ser la causa de tal hecho?. ¿Existe interés en el profesorado de secundaria por formarse en estrategias de investigación e innovación educativa? ¿Se cubre adecuadamente esta faceta de los CEP’s?. ¿Qué papel tiene la Universidad en este tema?

Sobre la segunda cuestión, nos debemos plantear si existen estudios generalistas o particulares sobre la repercusión tanto de los proyectos de innovación como de investigación en las aulas, si existe una adecuada difusión de los mismos, si se han creado cauces para dicha difusión, si se dan las condiciones necesarias para la aplicación de estos proyectos en las aulas, etc.

Como apreciación personal e inicial podemos decir que, si bien existe un amplio acuerdo acerca de la importancia de la investigación educativa y de la necesidad de formar a los profesores en procesos de innovación e investigación, no parece que se de el mismo consenso en cuanto a la importancia y significado del conocimiento generado por los docentes en los proecesos de innovación e investigación educativa desde las aulas ya que, en su mayor parte, este conocimiento no es aprovechado por los responsables políticos para generar otras dinámicas, mejorar procesos y curricula o crear nuevos hábitos y procedimientos.