¿Siglo XIX o siglo XXI?. ¡¡La jornada laboral de 60 horas!!.

11 06 2008

Ayer martes, 10 de junio de 2008, leo en el diario “El País”: “La UE aprueba la directiva que permite una semana laboral de 60 horas”. No salgo de mi asombro. La influencia del liberalismo inglés, de Sarkozy y Berlusconi es poderosa. Desgranemos la noticia. Oficialmente, los ministros de Trabajo de la UE han aprobado, por mayoría cualificada, la ampliación de la jornada laboral de 48 a 65 horas semanales. dicha ampliación ha mericido el calificativo de «un paso adelante para los trabajadores» por dichos ministros. Tan sólo España, Bélgica, Chipre, Grecia y Hungría votaron en contra de tal resolución al calificarla como un «retroceso social».

El texto acordado por los ministros establece que el límite de 48 horas semanales, que sigue siendo el oficial, podrá superarse en caso de acuerdo entre el trabajador y el empresario, siempre por debajo de un techo máximo que queda fijado en 65 horas a la semana, si se incluyen períodos de guardia, o 60 horas semanales, si no se incluyen, a no ser que exista un convenio colectivo o un acuerdo entre patronal y sindicatos que ponga un tope más alto.

Inmediatamente, se han sucedido las reacciones de los sindicatos. Javier Doz, secretario de Acción Sindical Internacional de CCOO, ha manifestado que “estamos ante el mayor ataque al derecho laboral europeo desde la creación de la Unión“. Por su parte, el secretario general de UGT, Cándido Méndez, aseguró que “así podemos abocar a una situación de confrontación muy seria”. Por último, la Confederación Europea de Sindicatos calificó de inaceptable el acuerdo y consideró que “consagra las excepciones a las 48 horas semanales y no fija ninguna fecha para eliminarlas”.

Se debería de hacer una reflexión en términos económicos y sociales pero tambien éticos. Nos movemos en una contexto económico mundial claramente neoliberal que ha originado cambios muy profundos en los procesos de trabajo: desde la precarización de las condiciones laborales, a la reducción en términos reales de los salarios, o a la deslocalización de las actividades económicas o un incremento del desarrollo tecnológico y, por extensión, a un aumento de la productividad, que, sin embargo, no ha repercutido en una mejora de las condiciones laborales o en la seguridad en el trabajo (una de las grandes lacras en España y más en Andalucía), etc.

Esta noticia me ha hecho recordar el tema del Movimiento Obrero uno de cuyas principales reivindicaciones fue la reducción de la jornada laboral. Efectivamente, el debate sobre la duración de la jornada de trabajo se remonta a los albores de la Revolución Industrial en Inglaterra (primera mitad del siglo XIX) cuando se pasó del domestic system al factory system. La extensión del sistema fabril fue considerado como un progreso indiscutible, pero tuvo como consecuencia principal para los trabajadores la adopción de una nueva disciplina laboral en el contexto de unas duras condiciones de desarrollo de su actividad que implicaban desde un precario ambiente higiénico-sanitario, a un aumento de la jornada laboral, etc., que incrementaban los riesgos de sinestralidad y muerte en el trabajo. Jornadas de trabajo de más de 12 horas diarias, trabajo infantil y femenino desregularizados. La presión del Movimiento Obrero hizo que en 1874 se dictaran las leyes que regulaban la jornada laboral, las “Factory acts”, que, entre otras regulaciones, estableció en 10 horas la jornada laboral. Ante esta cuestión aparecieron dos posicionamientos: aquellos que eran partidarios de fijar un horario y una reducción de la jornada laboral basándose en argumentos de tipo ético y de salud, y, por otro lado, los economistas que, como Jonh Stuart Mill, se oponían a tal reducción con argumentos económicos (se consideraba que la reducción de la jornada disminuiría la producción y, por ende, los beneficios). La aprobación de esta ley tuvo unas consecuencias espectaculares, tanto desde el punto de vista sanitario, de mejora de las condiciones de vida de los obreros, como por el desarrollo de lo que se ha venido en llamar civilización del ocio. Dichas repercusiones hicieron ver al resto de los gobiernos continentales la necesidad de incorporar a su legislación laboral esta norma inglesa, con mayor o menor fortuna.

Ya en el siglo XX la lucha obrera se centró en conseguir reducir la jornada laboral a 8 horas diarias, 40 horas semanales, reivindicación que fue defendida desde el principio por la Organización Internacional del Trabajo (O.I.T.) fundada en 1919, como contrapeso de las Internacionales Obreras) y cuya labor se ha orientado a establecer una regulación amplia en materia laboral. En las últimas décadas del siglo pasado fue la reivindicación de las 35 horas semanales la que tomó cuerpo.

Sin embargo, esta tendencia a la regulación del trabajo (en todos sus frentes) y a la reducción de la jornada laboral, ha ido perdiendo fuerza ante el empuje del neoconservadurismo (o neoliberalismo) que postula la desregulación del mercado laboral y su flexibilización. Los aspectos más destacados de este pensamiento serían la defensa de la negociación individual, la descentralización y la diversificación del tiempo de trabajo. Hacia esto es a lo que tendemos con la aprobación de esta directiva. Cada trabajador deberá pactar su tiempo de trabajo, con una total flexibilidad. Si desnudásemos el lenguaje de eufemismos, donde pongo flexibilidad habría que poner explotación. Se trata, fuera de toda duda, de legalizar la libre explotación, sin ninguna posibilidad de negociación de facto. Por consiguiente, después de una larga lucha por conseguir que el trabajo no fuera alienante para el ser humano, sino que contribuyera a su libre realización como personas, retrocedemos a postulados decimonónicos, eso si, bien suavizados con vaselina. Y aquí no parará la cuestión. Aún veremos cosas peores.

Para ampliar la información podemos consultar las direcciones que nos recomienda la página de “historiasigloXX” dedicada al Movimiento Obrero, el Proyecto Kairos o en las siguientes referencias bibliográficas como:

  • AIZPURU ,MIKEL Y RIVERA, A. (1994): Manual de Historia Social del Trabajo, Madrid, Siglo XXI.
  • BAUMAN, ZYGMUNT (2005): Trabajo, consumismo y nuevos pobres, Barcelona, Gedisa.
  • DUNLOP, JOHN T. Y GALENSON, W. (1985): El trabajo en el siglo XX, Madrid, Ministerio de Trabajo y Seguridad Social.
  • GONZÁLEZ ARENCIBIA, M. (2005): Nuevas dimensiones en la relación trabajo-capital en tiempos de globalización En http://www.nodo50.org/cubasigloXXI/economia/garencibia_280205.pdf
  • MIGUÉLEZ, F. Y PRIETO, C. (dir. y coord.) (1999): Las relaciones de empleo en España, Madrid, Siglo XXI.
  • MISHRA, R. (1992): El Estado de Bienestar en crisis, Madrid, Ministerio de Trabajo y Seguridad Social.
  • OFFE, C. (1992): La sociedad del trabajo: problemas estructurales y perspectivas de futuro, Madrid, Alianza.
  • OIT. Conferencias Internacionales del Trabajo. (http://www.ilo.org/global/lang–es/index.htm)
  • SÁEZ LARA, C. (1994):. Mujer y mundo de trabajo. Las discriminaciones directas e indirectas, Madrid, CES.
  • SOTO CARMONA, A. (2003): El trabajo en España, Madrid, Entrelíneas Ed.





Yo también estuve allí (París, Mayo, 1968).

9 06 2008

Estamos en un año de especiales celebraciones. Quizás el aniversario del Mayo de 1968 tenga especial significación, por su alcance, difusión y cercanía afectiva. ¡Cuarenta años ya!. Se han realizado numerosos reportajes televisivos, documentales, especiales periodísticos (El Mundo), blog, libros, etc. Es curioso la cantidad de personas que dice que estuvieron allí, en el Boulevar Sant-Michel, La Sorbona, Montmaître, el Barrio Latino, levantando adoquines, corriendo delante de los gendarmes, etc. Casi se quedó España sola. Igual fueron menos, pero bueno, las batallitas hay que contarlas. Lo cierto es que fue un acontecimiento de gran interés histórico, no solamente nostalgia. Fue un momento de gran efervescencia estudiantil que marcaría el resto del siglo XX y cuyos rescoldos se empeña en apagar hasta el mismísimo Sarkozy. Es precisamente, la denominada “memoria reactiva”, la que quiere reducir este movimiento a una simple algarada juvenil o, incluso, una simple enfermedad del progreso, una especie de sarampión del Estado del Bienestar que pondría en jaque a la Francia de De Gaulle. Serían algaradas de grupúsculos de estudiantes pertenecientes a la burguesía tradicional o a otros grupos en pleno ascenso social beneficiados por el crecimiento económico de posguerra. Una especie de revuelta del bienestar. En España, además, debemos de recuperar la memoria de aquellos luchadores por la democracia, de aquellos que pretendían un cambio por abajo, por la base, transgrediendo fronteras sociales (estudiantes y obreros), políticas e ideológicas. Recuperar la memoria del 68 no es caer en lo que se está viendo en algunos foros: mitificación de ciertos líderes, hoy, bastante mediáticos, banalización del contenido del movimiento, o, simplemente, aprovechamiento de un acontecimiento de este calibre para hacer caja. Recuperar la memoria de aquellos acontecimientos, ya sean en Francia, España, México o Praga, es intentar ir a las raíces de estos sucesos y analizar el impacto que tuvieron en el devenir histórico de nuestras sociedad actual.

Se podría analizar este suceso histórico con el alumnado de 1º de Bachillerato en “Historia del Mundo Contemporáneo” por su contenido ideológico, político y social. Recursos hay en la Red suficientes. Pero sobretodo, se podría trabajar la imagen, dado que fue uno de los primeros acontecimientos televisados. Como ejemplo pongo dos vídeos a continuación. el primero es de larga duración y quizás poco efectivo para el aula. el segundo, más ideologizado, es más útil por su duración. en tercer lugar pongo un video de youtube con una composición de imágenes sobre una canción del cantautor madrileño Ismael Serrano.





Un aniversario controvertido: 1948. La fundación del Estado de Israel.

23 05 2008

El 14 de mayo se cumple el 60º Aniversario de la creación del Estado de Israel o, para los palestinos, el 60º Aniversario de la llamada Nahba; en definitiva, hace 60 años de la aplicación del Plan de Partición de Naciones Unidas derivado de la aplicación de la Resolución 181 por la que se recomendaba la partición de Palestina. A partir de aquí se inició uno de los conflictos más importantes y con mayores repercusiones de la Historia Contemporánea hasta el día de hoy. Un conflicto con difícil (por no decir imposible) solución.

En este post queremos hacer una selección de algunos de los recursos que creemos más interesantes (ni mucho menos los únicos) de la red con los que empezar a trabajar en el aula este tema. La verdad es que existe un considerable número de recursos para el tratamiento didáctico del conflicto, de desigual calidad. Podemos señalar algunos de los que creemos pueden servir de base para su tratamiento en el aula:

Algo de Bibliografía:

  • Aracil, R.-Oliver, J. (2001): El Mundo Actual. Edita Universitat Barcelona.
  • Vázquez Segura, M.L. y otros (2004): Historia Universal. Edita Cengage Learning Editores.
  • Algora, M. D. y González Noriega, J. (2000): Palestinos e Israelis. Cincuenta años de partición del Territorio. Ediciones Encuentro.
  • Ben Ami, S. (2006): Cicatrices de guerra, heridas de paz. La tragedia árabe israelí. Barcelona, Ediciones B.
  • Culla, J. B. (2005): La tierra más disputada, el sionismo, Israel y el conflicto de Palestina. Madrid, Alianza.
  • Shlaim, A. (2003): El muro de hierro, Israel y el mundo árabe. Granada, Almed.
  • Solar, D. (2002): Sin piedad, sin esperanza. Palestinos e israelíes, la tragedia que no cesa. Granada, Almed.

Otros recursos:

En definitiva, podemos empezar a trabajar este tema de tan profundas repercusiones tanto políticas, económicas como, sobre todo, humanas.

(todos los enlaces fueron testados con éxito el 23 de mayo de 2008).





Bicentenario de 1808 (¿Memoria Histórica?)

8 05 2008

Estamos en plena celebración del Bicentenerio de la Guerra de la Independencia. Son numerosos los libros, artículos, reportajes de televisión, conferencias, etc. en torno a estos hechos. El último número de la revista Iber (nº 56) está dedicado a esta efemérides. La verdad es que, en mi opinión, fue un período de nuestra Historia Contemporánea que no ha sido todo lo bien tratado que se merece. Aquí habría que recuperar también eso que se ha llamado “Memoria Histórica“. A mí, personalmente, siempre me ha parecido muy interesante ya que en un mismo momento histórico podemos ver desde movimientos revolucionarios, a una guerra civil, invasiones a favor y en contra, tácticas modernas de guerra, desastres de todo tipo, constituciones, reacciones, reyes abyectos, imbéciles, traidores, héroes y villanos. Tenemos un material impagable para dar clases de todo tipo, desde Historia, a Geografía, pasado por Ética, Filosofía, Economía, etc. Por eso me parece un error que se pase de puntillas por este período que, sin duda, marcará la historia contemporánea de España.

En la Guerra de la Independencia confluyen dos tendencias: por un lado, aquellos que veían en la presencia francesa una oportunidad para forzar un necesario “Salto Adelante” en un país lastrado por la religión, la Inquisición, el mal gobierno, etc. Por otro, los que preferían “lo malo conocido que lo bueno por conocer“. De todas formas no deja de ser sangrante el grito de “vivan las cadenas” dado por ciertos sectores del pueblo al referirse al infame Fernando VII (sin duda, el pero rey de la historia de España, con permiso de otros Borbones, aunque decir esto sea políticamente poco correcto).

Como ha ocurrido con otras efemérides, es el momento para escritores, periodistas e historiadores de publicar libros (y de camino hacer caja, que tampoco está mal). Autores como Pérez Reverte, con su visión novelada del 2 de mayo de Madrid (“Un día de cólera“), Miguel Artola, Antonio Moliner (“La Guerra de la Independencia en España, 1808-1814“), Fernando Martínez Laínez (“Como lobos hambrientos: los guerrilleros e la guerra de la Independencia (1808-1814)”, José María Cuenca Toribio (“La Guerra de la Independencia: un conflicto decisivo, 1808-1814“), Emilio de Diego (“España, el infierno de Napoleón“) o Francisco Vela ( “La Batalla de Bailén. El águila derrotada”), han publicado obras que abordan la temática de la Guerra de la Independencia y todo lo que conllevó, con mayor o menor fortuna (y posibilidades didácticas).

También en internet aparecen numerosos enlaces. Quizás el que más me ha sorprendido haya sido el titulado: “GUERRA DE LA INDEPENDENCIA ESPAÑOLA. 1808-1814″. Esta web presenta una importante aportación de documentación que puede ser muy útil en clase, desde biografías, a artículos sobre la Guerra, descripciones de batallas, anécdotas, condecoraciones, uniformes, enlaces, bibliografía, etc. Muy recomendable. Igualmente recomendable la aportación del portal “cervantesvirtual” con gran cantidad de recursos. El proyecto está coordinado por la Universidad de Alicante.

Por último, señalar que la Enciclopedia on line , ligada a la Editorial Santillana, Kalipedia (por cierto, un brillante iniciativa de la que hablaremos en otra ocasión), aporta también un interesante material tanto escrito como audiovisual. Seguro que alguno que lea esto conoce páginas también recomendables.

En definitiva, tenemos una gran cantidad de recursos para poder tratar con la suficiente amplitud, dedicación e importancia uno de los períodos más interesantes de nuestra reciente Historia.

(Añado un interesante powerpoint encontrado en internet)





Jornadas sobre la Memoria Histórica (I).

5 05 2008

En la semana del 21 al 26 de abril tuvieron lugar las II Jornadas sobre Memoria Histórica. Estas Jornadas están promovidas, fundamentalmente, por un grupo de trabajo adscrito al CEP de Córdoba y dirigido por el compañero del IES “TrassierraRicardo Luque y cuyos integrantes forman parte del Foro por la Memoria Histórica de Córdoba, una de cuyas cabezas visibles es el también compañero Luis Naranjo. El año pasado fue el año de la Memoria Histórica, de la Ley que intenta recuperar (con mayor o menor fortuna) este aspecto de nuestra historia reciente y en ese ambiente fueron convocadas las primeras jornadas que tuvieron un cierto éxito. Debido a ello, los compañeros del grupo de trabajo vieron la posibilidad de realizar una segunda edición en colaboración con el CEP. El formato elegido por el grupo fue el de seís días consecutivos, cuatro de ponencias, una de proyección de cortos del período y una excursión por los escenarios de la guerra. Quizás este formato no fue el más apropiado para las Jornadas ya que, salvo en algunas sesiones puntuales, como indicaremos posteriormente, la audiencia fue, más bien, escasa. No obstante, pueden existir otros motivos que expliquen este “triste” hecho. Lo comentaremos más adelante.

El lunes día 21 comenzamos las jornadas con una comunicación a cargo de Luis Naranjo Cordobés sobre “La memoria histórica en el nuevo curriculum de secundaria y bachillerato” en la que, de una manera muy clarividente, se planteó la sensación de “oportunidad perdida” para haber situado el período de la Segunda República, la Guerra Civil y la Dictadura Franquista en una posición adecuada en el nuevo curriculum escolar. Las razones de esta nueva marginación del tema son variadas, pero, se podrían apuntar una falta de perspectiva histórica, de valentía pedagógica o simplemente, motivos políticos, por parte de los definidores del curriculum. El hecho es que, según el ponente, sigue sin ser tratado adecuadamente el período considerado.

Para terminar la primera sesión se proyectó la película “El silencio roto” . Contamos con la presencia de su director, Montxo Armendáritz, que nos presentó su trabajo y con el que pudimos conversar a la finalización de la misma. El salón de actos del IES “Luís de Góngora” se llenó para ver al director vasco.

El segundo día, el profesor del IES “La Azucarera” de Zaragoza, Jesús A. Sánchez Moreno realizó una interesante exposición sobre “Fotografía, cine y memoria” con un gran aporte de medios audiovisuales. Lástima que fallaran los medios disponibles en ese momento.

Para completar la sesión los compañeros del Grupo de Trabajo Alfonso Agreda Pino, profesor del IES “Galán Acosta” de Montoro y Rafael González Requena, profesor del IES ”Vélez de Guevara” de Écija, presentaron su comunicación sobre “Análisis y conclusiones sobre el tratamiento curricular y escolar de la República, la Guerra Civil y la Posguerra”. Nuevamente la asistencia fue escasa.

La tercera sesión se compuso de una conferencia inicial a cargo del Dr. D. Raimundo Cuesta Fernández, profesor de Didáctica de la Universidad de Salamanca y miembro fundador del Grupo Fedicaria, titulada “Los deberes de la memoria entre la necesidad y el deseo. Genealogía y didáctica crítica“. El profesor Cuesta (y en general, todo el grupo Fedicaria, como antes el Grupo Cronos) es un referente necesario entre todos y todas los que nos dedicamos a esto de enseñar Geografía e Historia y nos haya preocupado, no sólo los contenidos, sino la manera de enseñar y aprender dichos contenidos. La expectación que creíamos iba a despertar esta insigne figura se troncó nuevamente en cierta decepción (también vislumbrada en el propio autor) cuando vimos la escasa concurrencia. Esta claro que no a todos les despierta el mismo entusiasmo (esto me recuerda una conversación que tuve con otro profesor que me afirmaba que entre los profesores y profesoras de Historia son conocidos nombres ilustres de historiadores pero muy pocos conocen a los que estudian la didáctica de la historia). No obstante el profesor Cuesta dio una excelente conferencia destacando especialmente la segunda parte de la misma en la que expuso algunos de sus más recientes realizaciones prácticas en el aula. Sobre su última publicación editada en 2007 en Octaedro “Los deberes de la memoria en la educación” efectuaré un comentario más detenido en un próximo post.

La jornada acabó con la presentación de una comunicación a cargo de los miembros del grupo de trabajo Rafael González Requena y Ricardo M. Luque Revuelto sobre “Recursos informáticos para abordar en el aula la guerra civil y la posguerra”, en al que se dio cuenta de un prolijo elenco de enlaces sobre el tema que pueden ser utilizados en nuestras clases.

Las sesiones siguientes serán tratadas en otro post. Vale.