Magnífico análisis de Pedro Uruñuela sobre la LOMCE realizada el 23 de enero de 2013 en el colegio San Cristóbal, en el barrio de Chamberí en Madrid. como siempre, muy acertado en sus análisis. Recomendable.
Magnífico análisis de Pedro Uruñuela sobre la LOMCE realizada el 23 de enero de 2013 en el colegio San Cristóbal, en el barrio de Chamberí en Madrid. como siempre, muy acertado en sus análisis. Recomendable.
Que hay otras formas de ver la educación diferentes a la predominante actualmente, es innegable y motivo de satisfacción e incluso esperanza. Una educación que no olvide que su papel fundamental es “permitirnos llegar a ser quienes queremos ser“. Este es el planteamiento de Leonardo Garnier, Ministro de Educación Pública de Costa Rica. Me gustaría recomendar una conferencia suya en TED sobre la “Educación subversiva” (“la educación o es subversiva o no es educación“) en la que define su concepto de educación y nos habla, entre otras cosas, del Proyecto “Ética, Estética y ciudadanía“, de gran interés en un momento de “recogida de velas” en nuestro país en cuestiones de educación para la ciudadanía.
Su web: http://leonardogarnier.com/
Añado también otra conferencia que impartió en la Cumbre de líderes en Acción por la Educación en 2010.
Como no podía ser menos, el vigente gobierno del PP ya tiene su Ley educativa. Para no romper una penosa tradición según la cual a gobierno nuevo, nueva reforma educativa, el pasado viernes, 21 de septiembre, se aprobó en Consejo de Ministros el Anteproyecto de Ley de Mejora de la Calidad Educativa (LOMCE). Efectivamente, se trata de un anteproyecto, por lo que se irá “puliendo” ensu trayectoria parlamentaria, por lo que aún es susceptible de empeorar. Se trata de la séptima reforma educativa en Democracia, cifra digna de record Guiness y, como las anteriores, igualmente ideologizada, si bien, en este caso, este carácter se ha exacerbado dado el carácter del lobby dominante. Sin embargo, en su preámbulo se indica que “es necesaria una reforma del sistema educativo que huya de los debates ideológicos que han dificultado el avance en los últimos años“. Como diría aquel impresentable presidente del congreso y ministro de Defensa de ingrato recuerdo “manda güevos”. Esta reforma no pretende ser ideológica, como si se pudiera obviar, de un plumazo, la carga ideológica de este gobierno y de su ministro-contertulio-demagoscópico. Claro que va a ser una reforma ideológica, profundamente ideológica, neoliberal, retrógrada y centralista. Así, por ejemplo, el Estado asume la capacidad de establecer el 75% del temario en el caso de las comunidades sin lengua cooficial y en un 65% en las regiones que sí la tengan (frente al 65% y 55% actual) ; elimina algunas asignaturas, denominadas por la derecha “zapateristas”, como, por ejemplo, en Primaria “Conocimiento del Medio”, que se desdobla en CC. Sociales y CC. Naturales, y potencia las denominadas materias instrumentales (Lengua, matemáticas e Inglés). Materias como Plástica o Cultura Clásica-Latín desaparecen casi totalmente. Por supuesto, y esto ya es para hacérselo ver, eliminan de Primaria “Educación para la ciudadanía” y en Secundaria es sustituida por una “Educación cívica y constitucional” para regocijo y algarabías de nacionalistas vascos y catalanes. Según el ministro, esta reducción de materias se justifica en la necesidad de centrar a los alumnos en lo que realmente es importante y evitar la dispersión. Eso es lo importante: leer, las cuatro reglas e inglés. Un camarero no tiene porqué saber nada más. Nada se indica, sin embargo, de la forma de impartir clase o la necesidad de mejora en las metodologías llevadas a cabo por el profesorado.
Por otro lado, se recuperan las “reválidas”, pruebas de carácter estatal, imprescindibles para titular y se elimina la selectividad. Este hombre y su equipo confunden, por supuesto, intencionadamente, evaluación con calificación, evaluación con exámenes hasta tal punto que la calificación final de la ESO será la combinación del 70% de la nota media de los cursos de Secundaria y del 30% de la nota de esos exámenes finales. En el caso del Bachillerato, la calificación final será la suma del 60% de la nota del Bachillerato más el 40% del examen final. Esto es, como siempre, los alumnos/as se juegan su futuro en un examen.
Además, se establecen los itinerarios educativos desde 3º y 4º de ESO se configuraría como un curso de introducción al mundo laboral (itinerario de formación profesional, dos años) o académico (5 itinerarios: Ciencias e Ingeniería, Ciencias de la Salud, Humanidades, Artes y Ciencias Sociales). En este, se sigue el modelo alemán: cuanto antes se segreguen los alumnos, mejor. No se refuerzan las medidas de apoyo, integración, diversidad. En lo que a nuestro ámbito afecta, según este borrador, la asignatura de Historia de 4º de ESO, pasaría a ser optativa. Demencial. Solamente los alumnos que estudien en el llamado 4° académico tendrán que optar entre Física y Química o Geografía e Historia. Los del 4° profesional no tendrán que estudiar más Historia. Increíble pero cierto.
En cuanto a la organización y estructura de los centros, el ministerio potenciará la figura del director (¡más madera!), la autonomía de los centros y se refuerza la autoridad (¿?) del profesorado.
Por supuesto, la reforma facilitará las subvenciones a los colegios concertados que separan por sexos.
Las reacciones no se han hecho esperar y van desde una total conformidad con los planteamientos del borrador por parte de los sectores más conservadores, la patronal educativa (aunque piensan que podría haber avanzado más, al fin y al cabo, la enseñanza para ellos, es un negocio y podría hacer sido más condescendiente con ellos) y la Iglesia, hasta una total oposición por parte de las autonomías que no son del PP, profesores universitarios (recomiendo la lectura del artículo de mariano Fernández Enguita “Adonde quiere devolvernos Wert“) y organizaciones de izquierda.
Personalmente, pienso que es un auténtico engendro de reforma que, sin embargo, se aprobará, con pocos cambios me temo, por la mayoría parlamentaria del PP, pero que no servirá para atajar los verdaderos males del sistema educativo español. No podemos eguir sin un verdadero pacto educativo que implique supera las luchas partidistas e ideológicas y que dote a España de un adecuado sistema educativo, permanente, público, moderno, incluyente, bien dotado económicamente y que sirva para fomentar la igualdad de oportunidades entre todos los españoles. Quimeras, como diría el Borbón.
Seguiremos informando.
“La desigualdad raramente es noticia“. Así comienza el artículo del escritor y periodista Pablo Díez, en el que nos detalla el incremento de las desigualdades en el mundo. Ahora bien, estábamos “acostumbrados” a ver como eran las tradicionales áreas de África, Asia o América Latina la que mantenían esa lamentable situación. pero según informes recientes, otras regiones como China O India han visto incrementar las diferencias entre su población y países como EE.UU. lo hacen a un ritmo aún mayor. Así, se indica que “El abismo sigue acrecentándose hasta llegar a un punto en el que, según el economista Joseph Stiglitz, el país ha visto cómo su condición fundacional de tierra de las oportunidades se fragmenta en capas insalvables”.
Indudablemente, ese incremento de las desigualdades en EE.UU., o en Alemania, país referente del Neoliberalismo imperante en Europa, no nos puede aportar nada más que inquietud por lo que nos puede pasar a nosotros. Ya lo estamos viendo en países afectados por la crisis y en los que se han impuesto políticas restrictivas, neoliberales, como Grecia, Portugal o Irlanda, y lo veremos, pronto, en España e Italia. Según el autor del artículo, un informe de la OCDE señala a Alemania como el país miembro de esta organización en el que más ha crecido la desigualdad lo que “ilustra el tipo de sociedad a la que se aproxima Europa, sobre todo porque buena parte de las medidas que darán forma al futuro del continente son propias del modelo alemán. Valga como ejemplo que la desigualdad germana se explica, en parte, por el gran aumento de empleados con ingresos ínfimos, debido a la generalización de los minijobs (minitrabajos). Este tipo de trabajos, incubados en el laboratorio alemán, son ya seriamente contemplados por países como el Reino Unido o España para flexibilizar su mercado laboral y luchar contra el desempleo“.
El viejo sueño de una Europa social, democrática, de derecho, justa, igualitaria, ha muerto.
Fuente: www.fp-es.org